Lunes, 7 de Enero de 2008

Meca, la natación o la imagen

Meca sigue igual: esclavo de su propia imagen pero nadando a muy buen nivel

Ignacio Romo / Madrid ·07/01/2008 - 22:27h
Nadie mejor que Ortega y Gasset para explicar la idiosincrasia de David Meca. “Yo soy yo y mi circunstancia”, dejó escrito el filósofo. La frase encaja a la perfección para describir el comportamiento de Meca, un nadador de un mérito indiscutible pero obsesionado con rodear sus hazañas de un exagerado halo publicitario, que terminan por dañar su credibilidad.
Examinemos los hechos de su controvertida travesía del sábado. Partió a las 9.35 horas de la mañana de Playa Chica, en Tarifa e invirtió tres horas y 50 minutos en llegar a la costa africana. Era el primer tramo.
El segundo cruce lo realizó en cuatro horas y 45 minutos. Llegó a Tarifa a las 18.10 horas completando así la doble travesía en ocho horas y 35 minutos... lo único que le va a ser reconocido de forma oficial.
Siete kilómetros en zodiac
“David nos solicitó que le homologáramos también el tercer tramo pero le dijimos que esto no era posible porque se subió a la zodiac y realizó siete kilómetros en ella”. Las declaraciones son de Rafael Gutiérrez, el responsable de ACNEG (Asociación para el Cruce a Nado del Estrecho de Gibraltar), una entidad que ha mostrado siempre una gran seriedad a la hora de reconocer la validez de los retos de los nadadores.
“Nosotros -continúa relatando Gutiérrez a Público- no podemos dar validez a un triple trayecto porque no sería serio. Subió a la zodiac, estuvo en ella una hora y cuarto hasta que se volvió a tirar al mar a un kilómetro del puerto de Ceuta”.
Sorprende que Meca solicitara que le reconocieran el tercer trayecto porque hubiera sido un fraude. La presión de los compromisos publicitarios del barcelonés fue la que le obligó    a lanzarse de nuevo al agua para aparecer en Ceuta como si hubiera logrado el reto.
Situación peligrosa
En realidad -y ahí es donde pretende apoyarse Meca para solicitar que se le reconozca algo que no hizo- el nadador no subió a la embarcación en el último tramo por agotamiento ni por petición propia.
Según relata Rafael Gutiérrez ,“el viento aumentó muchísimo por la tarde y en la tercera travesía la situación comenzó a ser peligrosa. Esperábamos que con la caída del sol, sobre las siete de la tarde, parara el viento. Pero no fue así”.
“Era de noche y la situación era peligrosa, porque el patrón no ve llegar la ola y se trataba de olas ya muy altas. Además, la embarcación perdía de vista muchas veces al nadador. De hecho, la zodiac chocó con David. Por eso, por su seguridad, se le ordenó que se detuviera y cancelara el tercer trayecto”.
A las 20.30 Meca subía a bordo de la zodiac donde fue examinado. Tenía calambres y  el lógico agotamiento de llevar once horas seguidas nadando en alta mar, con un oleaje muy acusado. La zodiac siguió el trayecto hacia el puerto de Ceuta y David se lanzó de nuevo al mar para cubrir el último kilómetro a nado. En Ceuta fue objeto del esperado recibimiento. Realmente no hay nada que objetar al hecho de que quisiera lanzarse de nuevo al agua y ser recibido por el público llegando a nado. Un nadador siempre prefiere no llegar a puerto en barco.
Pero lo desconcertante fueron los intentos de Meca y su entorno (fueron muchos los medios de comunicación que dieron el triple trayecto como realizado) por falsear el resultado. Esas exageraciones son las que más afectan a David Meca. Un grandísimo nadador, esclavizado por su propia imagen.