Lunes, 7 de Enero de 2008

Empiezan las rebajas más inciertas

El 40% del pequeño y mediano comercio preferiría un periodo más corto de descuentos para liquidar el ‘stock’

GLÒRIA AYUSO / BELÉN CARREÑO ·07/01/2008 - 21:24h

Las rebajas empezaron ayer con polémica de trasfondo. ¿Existe o no crisis y, en tal caso, afecta ya al consumo familiar? Algunas federaciones de comerciantes cifraron a la baja las expectativas de ventas, mientras que otras consideraron, a tenor de la marcha del primer día de compras, que la actual coyuntura invita a los compradores a aprovechar el momento de los descuentos.

La Asociación Empresarial del Comercio Textil y Complementos (ACOTEX) considera que este año las ventas irán a menos y la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución no lanza tampoco cohetes al contemplar una subida del 4%. Si esto es así, la buena noticia para el consumidor es que, según ACOTEX, para compensar la insulsa temporada de invierno los comerciantes optarán por una política de descuento más agresiva.

En la otra cara de la moneda, la Confederación Española de Comercio (CCC) elevó ayer sus previsiones de negocio basándose en los resultados de la primera jornada de rebajas. “Ha sido un gran día de ventas”, explicó el secretario general, Miguel Ángel Fraile. Ayer era fiesta en ocho comunidades autónomas, pese a que los comercios tenían autorizada la apertura. En el resto, era un día laborable. Aun así, “desde primera hora las tiendas estaban  repletas”, aseguró Fraile.

Lo cierto es que, en el ruedo, también se traslucía la disparidad de opiniones. En la ya famosa apertura de rebajas de El Corte Inglés, empresa, público, asiduos y trabajadores no se ponían de acuerdo sobre el éxito de la jornada. “Ha sido un inicio muy flojo acorde con la temporada”, aseguraba una dependienta.

“Ha habido mucha más gente que otros años”, contraargumentaba el gerente del centro. Esta opinión de que había más visitantes era secundada por los asiduos de otros años, es decir, compradores de primera hora y periodistas.  

La afluencia en el día inaugural es básica, puesto que es el más fuerte, seguido del primer fin de semana. Entre los primeros 10 y 15 días se vende el 30% de toda la oferta comercial. Los 100.000 comercios  que entrarán en campaña de rebajas prevén facturar entre 7.000 y 7.500 millones de euros hasta el final de las rebajas, lo que supondría un gasto por habitante de 165 euros.

Las rebajas de invierno son trascendentales para el sector, puesto que suponen el 15% de la facturación anual. Si se suman las estivales, el periodo de descuentos representan el 27% de la facturación global de los comercios.

Para el vicepresidente de la Agrupación de Comerciantes de Catalunya, Jordi Vilaprinyó, el temor a una crisis también anima a los compradores a realizar más gasto durante las rebajas para aprovechar los precios más asequibles. Según Vilaprinyó, las tiendas del centro de Barcelona  “estaban a reventar y, si algo faltaba, eran  vendedores”.

Rebajas más cortas

Un 40% del pequeño y mediano comercio es partidario de acortar el periodo de rebajas, según un estudio de la CCC. Un 33% las iniciaría en febrero, mientras que otro 5% lo haría a partir del 16. El sector sostiene que las rebajas deben servir para liquidar el stock, “que reduce su precio pero no la calidad”, y critica que las franquicias y las multinacionales produzcan nuevo material destinado a este periodo.


El comprador de primera hora es un profesional

 * A quien madruga... Ser tempranero es uno de las principales virtudes del comprador del primer día de rebajas. Quitando la primera imagen de entrada, hasta bien pasadas las 11 de la mañana aún es posible revolver en los cajones y comprar sin hacer colas ni sufrir empujones.

* Busca, compara y compra. El azar no es amigo del profesional del primer día de rebajas. Tiene muy claro dónde se encuentran los artículos que desea, a qué precio estaban originalmente y hasta dónde está dispuesto a ceder. Va a tiro fijo y se le ve circular por los pasillos con determinación.

* Orden y presupuesto. Como el profesional sabe lo que quiere, también tiene muy claro su gasto final, al que deja un ligero remanente para posibles chollos. Eso sí, lo primero es lo primero y hasta que no cumple la obligación no compra por devoción.

* Me lo sé todo, todo. El fan de las rebajas tiene muy claro sus derechos y deberes. Las dependientas reconocen que cada año los usuarios son más reivindicativos con la normativa específica que se aplica en la campaña y que "no pasan una" al comercio.

 

 Cuidado con el gasto a crédito y con la inercia

 * El abuso de la tarjeta de crédito alarga la cuesta: Pagar en efectivo es uno de los mejores métodos de controlar el gasto en rebajas. Saque el dinero que piensa gastar y ríjase por ese presupuesto. Las asociaciones de consumidores advierten de que, de lo contrario, se pospone artificialmente la cuesta de enero a febrero y se puede entrar en una espiral de créditos. Siempre se puede usar el plástico in extremis si llega la superganga.

* No deje para el fin de semana lo que pueda hacer hoy: En los primeros diez días de rebajas vuela el 30% de las existencias. Si pospone para el fin de semana las compras, además de la incomodidad de las aglomeraciones se puede encontrar sin talla, ni color. Busque un hueco, a la hora de comer o a última hora de la tarde, y vaya a por sus presas.

* Resistencia a los cantos de sirena: "Hasta el 50%" no quiere decir que todo esté a ese descuento. Recuerde que las cifras de los escaparates son reclamos y analice con calculadora, si hace falta, cada descuento que fija la etiqueta.

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