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Miércoles, 10 de Noviembre de 2010

El ejercicio no resuelve la depresión a largo plazo: estudio

Reuters ·10/11/2010 - 16:15h

Por Alison McCook

El ejercicio no tendría un efecto positivo prolongado sobre la depresión, según revela una nueva revisión de estudios.

Mientras los pacientes con depresión participaban en un programa físico, el efecto sobre los síntomas era pequeño y meses después de la intervención tenían el mismo nivel de depresión que quienes no habían participado del programa.

Al doctor Jesper Krogh, del Hospital Universitario de Bispebjerg en Dinamarca, le sorprendió ese resultado.

"Esperaba que los pacientes beneficiados con el programa hubiesen mantenido los efectos", dijo. En general, "el efecto sobre la depresión, si existe, es pequeño", agregó.

Aun así, eso no significa que el ejercicio no ayude a las personas con depresión. Estos pacientes tienen también alto riesgo de morir por enfermedad cardíaca y diabetes, y existe "literatura sólida" que respalda la utilidad del ejercicio. "Por lo tanto, es importante para esa población", dijo Krogh.

Un 17 por ciento de la población de los países occidentales desarrolla depresión en algún momento.

Estudios previos habían sugerido que el ejercicio resolvería la depresión, por lo menos en el corto plazo.

En el 2007, un estudio sobre 202 adultos deprimidos reveló que aquellos tratados con terapia física evolucionaban tan bien como los tratados con antidepresivos. Ese mismo año, un estudio más pequeño mostró que el ejercicio regular aliviaba los síntomas cuando los fármacos fallaban.

En cambio, en el nuevo estudio, los autores analizaron los datos de estudios grandes solamente; algunos habían medido el impacto de largo plazo del ejercicio tras seguimientos durante meses tras la finalización de cada intervención.

El análisis, publicado en Journal of Clinical Psychiatry, incluyó 13 estudios sobre un total de casi 700 pacientes. Al azar, la mitad había participado de un programa de ejercicio contra la depresión.

Esos participantes habían mejorado levemente al final de la intervención, comparado con pacientes que no habían realizado ejercicio. Pero, según los cinco estudios que habían seguido a sus participantes entre 6 y 26 meses, los beneficios del ejercicio no duraron más allá de la finalización del programa.

FUENTE: Journal of Clinical Psychiatry, online 19 de octubre del 2010