Lunes, 7 de Enero de 2008

El PP renovará un 50% sus listas

Expectación en el partido por los planes que Mariano Rajoy tiene reservados para Ruiz-Gallardón y Zaplana

MARÍA JESÚS GÜEMES ·07/01/2008 - 19:59h

Gallardón y Rajoy, durante la clausura del la convención política del PP del pasado noviembre. MARTA JARA

El líder del PP, Mariano Rajoy, dio su palabra de que en enero daría a conocer las listas. Ahora que se agota el tiempo para que salgan a la luz algunos de los planes más importantes de Rajoy de cara a las generales, son varias las incógnitas a despejar. ¿Hasta dónde se renovarán las listas? ¿Cuál será la suerte que correrán dos dirigentes con peso en el partido como Alberto Ruiz-Gallardón y Eduardo Zaplana?

Tanto el alcalde de Madrid como el portavoz en el Congreso son las inclusiones que más morbo despiertan. Gallardón espera entrar en las listas por Madrid y Zaplana tendrá un lugar reservado en la candidatura de Madrid o de Valencia. Si fuera por esta última circunscripción, Zaplana contaría con la conocida enemistad del presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps. En caso de presentarse por Madrid, iría en uno de los primeros puestos. Ambos cargos del PP se enterarán esta semana de los planes que Rajoy les reserva.

Sobre la composición de las listas, a pocos días de desvelarse por fin la incógnita, en el PP sólo reconocen que habrá un 50% de renovación y que debido a la Ley de Igualdad entrarán muchas mujeres, entre ellas varias eurodiputadas.

Reunión de comités

Oficialmente, en el PP no se iniciará el proceso hasta el próximo 14 de enero, fecha de la publicación del decreto de disolución de la Cortes y convocatoria de elecciones. Esa misma semana, previsiblemente, los comités regionales y provinciales comenzarán a elevar sus propuestas y, pocos días después, se reunirá el Comité Electoral Nacional, presidido por Javier Arenas, para dar el visto bueno y definitivo al reparto.

Aunque el tema de las listas era tabú en el PP, los movimientos internos comenzaron hace tiempo. Así, se ha podido ver a más de un miembro del Comité Ejecutivo Nacional yendo a todos los actos que convocaba el PP, rondando al líder del partido y dejándose caer más de la cuenta por la sede nacional. Algunos parlamentarios están tremendamente nerviosos y no les ha hecho mucha gracia que se dejara para tan tarde.

Creen que los números uno dispondrán de poco tiempo para trabajar sobre el terreno. Y, lo que es peor, temen que el debate de las caras pueda terminar contaminando el de las ideas. Muchos, además, han observado como durante todo este tiempo Zapatero ha vendido sus apoyos a golpe de efecto y piensan que han podido perder una oportunidad perfecta para contrarrestar sus efectos.

El problema es que aún a finales de año había algún que otro presidente regional que no tenía nada claras sus candidaturas y, los que sí lo sabían reservaban el secreto manteniendo en vilo a los suyos. Sólo aquellos que le escucharon a Rajoy decir "tú no te preocupes", pueden estar tranquilos.
Los colaboradores del líder conservador tratan de quitarle hierro al debate de las listas argumentando que la batalla es entre Rajoy y Zapatero y que estas cuestiones son más importantes en unas elecciones municipales y autonómicas que en una cita nacional. Además, remarcan que el PP es un partido presidencialista y la última palabra la tiene Rajoy.

De lo que no quieren hablar en Génova es de las jubilaciones que se avecinan, del traspaso de senadores al Congreso y de la lista por Madrid. No sólo por el enfrentamiento entre el alcalde y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, sino también por la expectación que genera el número dos que, según los que rodean a Rajoy, "no necesariamente tiene que ser una mujer".