Archivo de Público
Lunes, 8 de Noviembre de 2010

El tren radiactivo llega a su estación final en Alemania

Los residuos deberán ser trasladados ahora en camión hasta el cementerio nuclear de Gorleben

EFE ·08/11/2010 - 10:42h

El tren radiactivo fue bloqueado anoche por los manifestantes durante su paso por Alemania. AFP

El tren radiactivo que ha atravesado Europa llegó este lunes a su estación de destino en Dannenberg, al norte de Alemania.

Los once contenedores Castor con 123 toneladas de residuos nucleares deberán ahora ser transferidos a unos camiones especiales para efectuar por carretera los últimos 20 kilómetros de viaje hasta el depósito de basura atómica de Gorleben.

Cerca de 3.000 manifestantes pacíficos consiguieron la pasada noche detener el convoy al hacer una sentada sobre la vía y obligar a la policía a retirarlos uno por uno en volandas, con casos aislados de resistencia a la autoridad.

Las autoridades calculan que la operación de transbordo de los contenedores durará entre 12 y 15 horas. De esta manera se retrasará unas 24 horas su llegada a Gorleben, y hasta el último momento no se elegirá una de las dos rutas alternativas que hay por carretera.

Bloqueos en el depósito

Mientras tanto, más de un millar de manifestantes bloquean pacíficamente el acceso al depósito de Gorleben y piensan aguantar en ese lugar hasta que sean desalojados antes de la llegada de los camiones.

Durante el fin de semana se concentraron en Alemania miles de activistas para frenar el tren

La inminente llegada a Gorleben provocó que los activistas bloquearan las vías y los enfrentamientos violentos entre policías y activistas antinucleares, choques que han dejado varias personas heridas.

Los organizadores estimaron que este fin de semana han congregado en Dannenberg, la localidad más próxima a Gorleben, a unas 50.000 personas, entre los que destacaron cantantes, actores y líderes políticos de la oposición alemana.

El controvertido tren abandonó el viernes la planta de reprocesamiento de La Hague (norte de Francia) con residuos radiactivos tratados procedentes originariamente de Alemania.

Las protestas contra este tipo de energía en Alemania se han recrudecido tras la reciente decisión del gobierno de la canciller Angela Merkel, de prolongar la vida de las centrales nucleares del país.