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Viernes, 5 de Noviembre de 2010

Estudio asocia arsénico en agua corriente con riesgo de ACV

Reuters ·05/11/2010 - 19:00h

Por Amy Norton

Las personas que viven en zonas con niveles moderadamente altos de arsénico en el agua corriente tendrían algo más de riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular (ACV).

Este hallazgo, publicado en la revista Stroke, no prueba que el arsénico en el agua corriente aumente ese riesgo ni sugiere que el agua con niveles de arsénico recomendados por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), como ocurre en la mayoría de los casos, sea un amenaza de ACV, comentó a Reuters Health el autor principal del estudio.

El arsénico es un elemento natural de las rocas, el suelo, el agua, el aire y el suministro de alimentos. Se libera al ambiente a través de actividades industriales; por ejemplo, se usa para preservar la madera y en algunas pinturas, tinturas y fertilizantes.

La exposición elevada al arsénico puede causar cáncer, mientras que la exposición crónica a niveles moderadamente altos está asociada con hipertensión y diabetes tipo 2.

La EPA estableció el nivel máximo permitido de arsénico en agua corriente en 10 microgramos por litro (o 10 ppb). Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, un 80 por ciento del suministro de agua corriente de Estados Unidos tiene un nivel de arsénico por debajo de 2 ppb, pero un 2 por ciento supera las 20 ppb.

Los autores del nuevo estudio analizaron si las variaciones de los niveles de arsénico en el agua corriente de Michigan estaban asociadas con el riesgo de los habitantes de ser hospitalizados por un ACV.

La relación entre el arsénico y la hipertensión y la diabetes reveló la posibilidad de que el arsénico en el agua corriente favoreciera la aparición de un ACV, comentó la doctora Lynda D. Lisabeth, de la University of Michigan en Ann Arbor.

Lisabeth agregó que es posible también que la exposición crónica y leve al arsénico pudiera acelerar la aterosclerosis, que es un endurecimiento y estrechamiento arterial que causa infarto y ACV.

El equipo se concentró en Michigan porque se estima que 230.000 habitantes en la zona sudeste del estado están expuestos a niveles de arsénico en el agua que superan las normas de la EPA.

Los autores usaron datos estatales sobre muestras de agua recolectadas entre 1983 y el 2002 para estimar la exposición al arsénico de los residentes de 83 condados de Michigan. En la mayoría, el nivel de arsénico promedio en el agua estaba por debajo del umbral de la EPA, con un nivel medio de 1,8 microgramos por litro de agua.

Con una base de datos hospitalaria, el equipo de Lisabeth registró unas 294.000 hospitalizaciones por ACV en el estado entre 1994 y el 2006.

En general, las tasas eran levemente más altas en los condados con niveles relativamente elevados de arsénico; el equipo halló también que esos condados tenían tasas más altas de hospitalizaciones por úlceras y hernias, cuya relación con el arsénico se desconocía.

Eso, para el equipo, sugiere que algún factor en los condados, distinto al consumo de agua con arsénico, explicaría el aumento del riesgo de desarrollar un ACV.

Pero cuando el equipo se concentró en un condado con niveles de arsénico históricamente elevados en el agua (Genesee County), halló tasas más altas de ACV en los códigos postales asociados con los sitios con los niveles más altos de arsénico. Y no existió la misma relación con las internaciones por úlceras y hernias.

Durante el estudio, se registraron 14.033 hospitalizaciones de residentes por ACV.

En el 20 por ciento de los códigos postales de las zonas con los niveles de arsénico más altos (entre 19 y 22 microgramos por litro), el riesgo de tener una hospitalización por ACV fue más del doble que en el 20 por ciento de los códigos postales de las áreas con los niveles de arsénico más bajos.

Lisabeth dijo que los resultados sugieren una asociación entre el arsénico en el agua corriente y el riesgo de sufrir un ACV, aunque no prueban una relación causa-efecto.

FUENTE: Stroke, online 14 de octubre del 2010