Lunes, 7 de Enero de 2008

ANV cree que la ilegalización quiere evitar que se neutralice un "nuevo fraude estatutario"

EFE ·07/01/2008 - 14:39h

EFE - La alcaldesa de Hernani, Marian Beitialarrangoitia (izda), y la concejala de Pamplona Marine Pueyo, ambas de ANV, durante la rueda de prensa que ofrecieron hoy en San Sebastián.

Las representantes de ANV Mariné Pueyo y Marian Beitialarrangoitia han reiterado hoy su intención de presentarse a las elecciones generales de marzo y han atribuido las actuaciones para ilegalizar a este partido a un intento de reeditar un "nuevo fraude" estatutario.

Las integrantes de ANV han afirmado, en una rueda de prensa en San Sebastián, que los impulsores de la posible ilegalización de esta formación pretenden "debilitar" a la izquierda abertzale para que este sector político no pueda "neutralizar" un nuevo pacto con el Estado "que fue un fraude hace 30 años y es un fraude ahora".

"Todos estos ataques", ha indicado Pueyo, no moverán a ANV "ni un ápice" del "camino emprendido", porque tiene la "firme determinación de estar presente en los próximos comicios y llevar el clamor de la independencia a las elecciones de marzo".

Pese a las noticias que apuntan la próxima ilegalización de este partido, las representantes de ANV han reafirmado su propósito de presentar candidaturas en las elecciones generales del 9 de marzo con la intención de defender la independencia y de que el País Vasco diga "no" a la Constitución que avala la "partición territorial".

ANV defenderá en la campaña la propuesta de configuración de una comunidad autónoma con el País Vasco y Navarra como primer paso en el camino hacia la independencia planteada públicamente el pasado año por Batasuna, dentro de un programa que presentará el próximo sábado en un acto público que se celebrará en Pamplona.

Tras recordar que en las elecciones municipales y forales del pasado mes de mayo 187.000 personas votaron a sus candidaturas para propiciar "un cambio político", las representantes de ANV se comprometieron a impulsar la propuesta política que sitúe al País Vasco "a las puertas de la independencia".

Se dirigió al presidente del Gobierno, Jose Luis Rodríguez Zapatero, al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, al presidente del PNV, Iñigo Urkullu, y al presidente de Navarra, Miguel Sanz, para asegurarles que se "equivocan" al creer que el "problema" lo tienen con la izquierda abertzale, ya que "el problema de fondo lo tienen con este pueblo, que quiere ser dueño de su destino".