Lunes, 7 de Enero de 2008

El gasto sanitario en España llegará al 10 por ciento del PIB en el año 2012

EFE ·07/01/2008 - 12:35h

EFE - Imagen de archivo del traslado de un enfermo a un hospital.

El peso del gasto en sanidad dentro del conjunto del PIB en España ha aumentado a un ritmo medio anual del 3,1 por ciento entre 2000 y 2004, por lo que, en el caso de que este ritmo se mantenga, la sanidad supondrá más del 10 por ciento del Producto Interior Bruto en 2012.

Ésta es la conclusión del estudio "La aportación del sector sanitario a la economía catalana", publicado por Caixa Catalunya y cuyos autores son los profesores Manuel Artís, Jordi Suriñach, Vicente Royuela y Esther Vayá, miembros del grupo de investigación AQR-IREA de la Universidad de Barcelona (UB).

El gasto en sanidad en España se situaba, en 2004, en el 8,1 por ciento del PIB, por debajo del 8,9 por ciento de promedio de la OCDE y de la UE-15, según estos datos.

El informe señala que desde comienzos de los años 90 se ha producido un progresivo aumento del gasto en sanidad en términos de PIB, tendencia que se ha observado de forma general tanto en el ámbito de la OCDE como en la UE-15.

España, con un gasto sanitario del 6,7 por ciento en 1991 (sensiblemente inferior al 7,3 por ciento de la OCDE y al 7,7 por ciento de la UE-15) ha asistido igualmente a una tendencia alcista del gasto sanitario.

Entre 1991 y 2004, el gasto en sanidad aumentó 1,4 puntos en términos de PIB, avance que superó al experimentado por el conjunto de la UE-15 (1,2 puntos) y permite una cierta convergencia del gasto sanitario español en el ámbito europeo.

Sin embargo, en el conjunto de la OCDE el gasto en sanidad en términos de PIB subió 1,6 puntos entre 1991 y 2004, por lo que el balance de estos años es que España amplió su distancia en términos de gasto sanitario en relación al conjunto de países desarrollados.

Este resultado se encuentra muy condicionado por la fuerte expansión que ha tenido lugar en EEUU, que pese a partir de unos niveles de gasto muy superiores a los del conjunto de la OCDE (un 12,6 por ciento del PIB en 1991), aumentó su gasto en sanidad en 2,7 puntos del PIB en el período transcurrido hasta 2004, de forma que en ese año ya se situaba en el 15,3 por ciento del Producto Interior Bruto.