Domingo, 6 de Enero de 2008

El Niño, en Castellón

El primer premio del sorteo de El Niño reparte 110 millones de euros en la capital de La Plana

CRISTINA CASARES ·06/01/2008 - 20:12h

EFE - Celebración en las calles de Castellón porque el primer premio del Sorteo de El Niño cayó ayer en dicha ciudad.

“Mamá, nos ha tocado El Niño”. A través de una llamada telefónica de su hija, Montse se enteró de que en su administración habían caído 110 millones de euros.  Montserrat Esteve es la dueña de la Administración de lotería número 3 de Castellón de la Plana, donde llevan veinte años abonados al 87657.

Ellos han sido los encargados de vender íntegramente el primer premio, 55 series a dos millones de euros en premios cada una.

Jubilaciones anticipadas

“Cuando me llamó mi hija me puse a llorar, le ha tocado a gente muy conocida, de barrios que lo necesitan”, comentaba emocionada Montse, que también ha resultado premiada. La lotera compró un décimo con una amiga suya. Asegura que el dinero les “hacía falta” y que gracias al premio va a poder adelantar su jubilación.

La puerta de este despacho de lotería, donde no faltó el cava, estuvo lleno de gente durante toda la mañana.

Poco a poco se fueron acercando algunos de los afortunados, como Carmen y Jesús. Un matrimonio de Castellón  que ha ganado 200.000 euros. El décimo fue un regalo de su hijo. “Sólo puedo darle las gracias a mi hijo, que es el que nos lo regaló”, decía Jesús entre lágrimas.

Ambos están jubilados y tienen una pensión por invalidez de 350 y 600 euros, respectivamente, por lo que el premio les ha venido muy bien, “Nunca habíamos tenido tanto dinero”. Las ventas de la Lotería de El Niño han superado los 778,6 millones de euros en toda España. Esta familia que ayer lloraba su alegría se ha llevado un buen pico de esta recaudación.

Reme y todos sus familiares también han resultado agraciados con el primer premio: “Mi padre ha repartido entre la familia 160.000 euros”, celebraba la mujer, que añadía, “ésto no lo he visto nunca en la vida, el dinero me va a servir para tapar huecos”.

Fue su padre, Joaquín, el que regaló a cada uno de sus hijos una participación que se ha convertido de un día a otro en un papelito que vale 20.000 euros. Un buen regalo de Reyes. Él se quedó con dos: “La lotería estaba esperando a que me jubilara”.

Joaquín se jubiló el día 1 de este nuevo año y el dinero lo utilizará “para disfrutar y hacer algún viajecillo”.

Es la primera vez que la administración número 3 de la ciudad, que abrió sus puertas en 1966, reparte un premio tan grande, aunque el año pasado dieron parte de un cuarto premio. La mayoría de los décimos (25 series) se vendieron por ventanilla a vecinos de la capital de la Plana (172.000 habitantes).

Premio repartido

La Cofradía del Cristo de Medinaceli, una peña de las fiestas de La Magdalena (la colla Bascollà) y un bar también han sido tres de los afortunados. El dueño y clientes del bar El Sol, en la avenida de Valencia, se repartirán 20 millones de diez series del número 87.657, al que están abonados desde hace años.

Para los castellonenses ha sido un día de Reyes muy especial. Además de los regalos, esta ciudad se ha visto inundada por los millones, que se han repartido entre algunos de los barrios más humildes. Acaban las navidades pero, para otros, comienza un nuevo año con más euros en la cuenta corriente.

LA CASTIZA COSTUMBRE DE JUGAR EN GRUPO

ARTURO DÍAZ

Los premios del Sorteo del Niño han vuelto a demostrar un hecho que distingue a la Lotería española, o más bien, a la manera en que jugamos a la Lotería. Una cofradía de la Semana Santa castellonense, un bar y una peña de las fiestas mayores de Castellón, las de La Magdalena, han sido los tres agentes repartidores de pequeñas cantidades de un gran premio.

Porque los españoles jugamos en grupo (16 euros en participaciones por cabeza anualmente). Grupos como la cofradía, los amigos del bar o la peña, además de cohesionar socialmente, se financian por medio de las papeletas de lotería.

El historiador Roberto Garvía calcula que estos grupos obtienen así 120 millones al año. Además, el juego, explican los expertos, es más común entre los que menos tienen. Asegura Fernando Ramos, profesor de Historia Económica de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, que el que más juega a la Lotería es un varón de 51 a 65 años que gana de 1.000 a 3.000 euros; “éstos aportan el 48% de la recaudación total”, añade.

Además, la lotería es un impuesto regresivo porque afecta a las clases bajas. En cambio, el sorteo de El Niño, como el del Gordo de Navidad son los únicos en los que juegan los que no apuestan el resto del año. De modo que las clases altas también se dejan los dineros en los bombos.