Sábado, 5 de Enero de 2008

Dos cafés galos se rebelan contra la nueva ley antitabaco

Dos locales de fumadores en Metz y Lyon se niegan a cumplir la nueva ley integral antitabaco que prohíbe fumar en la totalidad de los lugares públicos

ANDRÉS PÉREZ | Corresponsal en París ·05/01/2008 - 20:39h

Un shisha bar de la ciudad de Metz y un café de fumadores de pitillos de Lyon lideran en Francia la resistencia a la nueva ley integral antitabaco que prohíbe fumar en la totalidad de los lugares públicos, incluidos los bares, restaurantes, discotecas, estancos y salas de conciertos.

El Sphinx Café de Metz, que era uno de los 800 shisha bares franceses que vivían gracias al Narguilé, la pipa oriental, ha presentado un recurso ante el prefecto para reclamar una indemnización de 60.000 euros.

El propietario del local neooriental, Bayoumi El Sayad, argumenta que ha tenido que cerrarlo dada la prohibición de fumar que entró en vigor el 1 de enero.

"Hay ruptura de igualdad ante las costas públicas. El poder público ha causado un perjuicio a ciertos particulares a causa de una medida adoptada en nombre del interés general", explicó Xavier Lochum, el abogado del propietario egipcio del Sphinx Café.

El recurso ante el prefecto es un paso previo exigido por el Código de Justicia Administrativa antes de presentar un recurso ante los tribunales.

El abogado del Sphinx ha hecho saber que su intención es obtener reparación y sentar jurisprudencia, cosa que conllevaría importantes repercusiones. La Unión Profesional del Narguilé de Francia (UPN) no descarta sumarse a una acción ante la Justicia.

En Lyon, son los fumadores de pitillos tradicionales quienes han organizado una punta de lanza de la resistencia nicotínica en torno al Café 203, un local cercano a la ópera que ahora reivindica la noción del 100% tabaco con apoyo de varios alcaldes de la región.

El local tuvo el dudoso honor de convertirse, el viernes pasado, en el primero donde la policía multa a un fumador. Eso es lo que le ocurrió a un tal Hakim que le daba a un pitillo cuando un grupo de policías le cayó encima y le colgó la preceptiva multa de 68 euros. El bistro, según la legislación, será multado ulteriormente con unos 135 euros, como mínimo.

El bar, que no es el único en Lyon donde uno puede seguir fumando, ha anunciado que prevé mantenerse como local de fumadores, y que financiará el pago de las multas con una colección de obras de arte fumador en venta por internet