Sábado, 5 de Enero de 2008

El nuevo año se estrena entre nubarrones

EFE ·05/01/2008 - 14:35h

EFE - Imagen de archivo de gente esperando en una oficina de empleo.

Difícil es encontrar un comienzo de año tan sombrío en el panorama económico con repuntes de la inflación y el paro, caídas generalizadas en las bolsas, petróleo y alimentos por las nubes, pérdida de confianza de los consumidores, el peor escenario de la legislatura, a sólo dos meses de las elecciones generales.

Pesada es la herencia que ha recibido 2008 de su antecesor en el calendario, pero es que el presente ejercicio viene marcado por la conclusión de un ciclo económico basado en la actividad constructora, bajos tipos de interés, expansión del consumo, y precios de la energía que ahora se nos antojan baratos.

La desaceleración económica "se cobró" en diciembre 35.074 nuevos parados que contrastan con la creación neta de empleo de diciembre de 2006, y el ejercicio se ha cerrado con 106.674 desempleados más debido al frenazo de la construcción y su impacto en los sectores afines.

A 31 de diciembre, el saldo del INEM contabiliza 2,12 millones de desempleados, el peor dato de los últimos cinco años.

La afiliación a la Seguridad Social también acusó la desaceleración económica de la última parte del año y en diciembre disminuyó en 129.942 cotizantes, aunque en el global de 2007, creció el 2,2 por ciento sobre 2006, lo que representa 425.496 nuevos afiliados.

Los acelerones que han registrado los precios de la energía y de los alimentos básicos han contribuido a un nuevo repunte de la inflación que, según el indicador adelantado, se situó en el 4,3 por ciento, el peor dato de los últimos doce años, que, además afecta a las economías más humildes, aquellas que destinan mayor porcentaje de sus ingresos a los productos más básicos.

Y es que especulación o no, lo cierto es que en los últimos doce meses alimentos como la leche y el pan han acumulado subidas del 25 y del 14 por ciento, respectivamente.

Además de la inflación, los consumidores se muestran preocupados por los efectos de la subida de los tipos de interés y de la crisis financiera desatada a partir del "pinchado" de las subprime, y el último dato de confianza cayó en diciembre al peor registro desde la historia de este indicador.

Y más nubarrones: el precio del petróleo sigue pulverizando récord tras récord, y tanto el brent como el texas se han instalado cómodamente a las puertas de los 100 dólares/barril y, además, con previsiones al alza para las próximas semanas.

Con estos escenarios la confianza de los inversores está por los suelos y el Ibex ha encadenado las tres primeras sesiones del año a la baja con una caída del 3,82 por ciento, un comienzo histórico a la baja.

Muchas causas, pero la del viernes fue el dato de creación de empleo en EEUU, tan sólo 18.000 nuevos empleos en diciembre , lo que provocó una nueva oleada de ventas, en la que el Ibex perdió un 1,72 por ciento.

Y al parecer pintan más bastos. Según el banco de inversión Goldman Sachs, el Ibex será el peor índice bursátil europeo para obtener ganancias en 2008 y su revalorización se limitará al 3,4 por ciento.

El primer día hábil del año, la Sociedad de Tasación hizo público su informe sobre el sector de la vivienda en el que precisaba que el precio de vivienda nueva ralentizó su crecimiento hasta el 5,1 por ciento en 2007, frente al 9,8 de 2006 o el 10,1 por ciento de 2005.

No obstante el dato medio de 2007 se ve ensombrecido por la evolución de los precios durante el segundo semestre en el que sólo crecieron a un ritmo del 1,1 por ciento.

Las inmobiliarias cotizadas han acusado el visible descenso de la demanda con caída generalizada en sus cotizaciones, la más estrepitosa la de Colonial, que en tres sesiones perdió casi la mitad de su valor.

El mercado del automóvil también se ha visto afectado por el descenso del consumo, aunque el adelanto de compras para eludir el abono de los nuevos tramos del impuesto de matriculación ha propiciado el mejor mes de diciembre en ventas de la historia.

Así, en el cómputo total de 2007, las matriculaciones sólo descendieron un discreto 1,2 por ciento, hasta 1,64 millones de unidades.