Sábado, 5 de Enero de 2008

Carbón

EFE ·05/01/2008 - 12:44h

EFE - Imagen de archivo de la Bolsa de Madrid.

La bolsa española comenzó el año atemorizada por la posibilidad de que la economía estadounidense entre en recesión y perdió el 3,82 por ciento.

Los máximos del precio del petróleo también contribuyeron a que el índice más representativo de la bolsa española, el Ibex-35, registrara su segundo peor comienzo de ejercicio desde que se viene calculando.

Todas las sesiones de esta breve semana bursátil -sólo hubo tres días negociación por ser festivo el lunes, Fin de Año, y el martes, Año Nuevo- se saldaron con pérdidas, que estuvieron condicionadas por el impacto negativo que tuvieron en la bolsa varias estadísticas económicas estadounidenses.

Entre los datos que enseñaban a los inversores el camino de la recesión de la economía estadounidense destacaron el aumento del paro el pasado mes de diciembre y la caída de la actividad en los sectores industrial y de servicios.

El aumento de la tasa de paro estadounidense del 4,8 al 5 por ciento y la creación de sólo 18.000 nuevos puestos de trabajo indicaban a los inversores que la mayor economía del mundo tiene problemas y que su actividad puede frenarse o incluso caer, lo que tuvo esta semana su oportuno reflejo en la bolsa.

En consecuencia, el mercado nacional perdía el nivel de 15.000 puntos y aterrizaba en 14.600, cota que había recuperado en octubre pasado después de que empezaran a bajar los tipos de interés estadounidenses tras las pérdidas que la crisis crediticia trajo en verano.

Todo esto se juntaba con nuevas subidas del precio del petróleo -el Texas superó los 100 dólares por barril y el Brent alcanzó el máximo histórico de 98,5 dólares- por la inestabilidad en Oriente Medio y en Nigeria, y con una inflación galopante -el IPC provisional española terminaba 2007 en el 4,3 por ciento y el europeo en el 3,1 por ciento-.

Con este oscuro panorama, los inversores estarán esperando esta noche a que los Reyes vengan al rescate de la bolsa, pero, a la vista del resultado semanal, se podría pensar que han adelantado su visita y que han sembrado todo de carbón.

En cuanto a la evolución de las treinta y cinco empresas del Ibex, esta semana cayeron treinta y una y cuatro subieron.

Lideró las pérdidas Inmobiliaria Colonial, que cedió el 15,96 por ciento. Tras la dimisión de su presidente, Luis Portillo, y de buena parte del consejo, la compañía continuó con la caída con que despidió 2007 mientras era investigada por la Comisión Nacional del Mercado de Valores, que suspendió su negociación un día entero.

A continuación se situó Abengoa, que en su estreno en el Ibex-35 acabó con una caída del 14,14 por ciento -el otro debutante, Grifols, cayó el 8,83 por ciento-, en tanto que Iberia perdía el 10,67 por ciento ante la falta de noticias sobre su futuro.

La mayor subida correspondió a Repsol, que avanzó el 0,90 por ciento gracias a los máximos del petróleo, en tanto que Sogecable ganó el 0,36 por ciento, y Aguas de Barcelona y Altadis el 0,18 por ciento.

Del resto de los grandes valores, BBVA cedió el 3,94 por ciento; Banco Santander, interesado en adquirir un banco en el Reino Unido, Alliance and Leicester, el 3,72 por ciento; Telefónica, el 3,65 por ciento, en tanto que Iberdrola sólo bajó el 0,29 por ciento al convertirse las eléctricas en refugio de los inversores estos días.