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Miércoles, 29 de Septiembre de 2010

Las tomografías de rutina ayudan también a detectar enfermedades

Reuters ·29/09/2010 - 22:22h

Por Lynne Peeples

Resultados sorpresivos en una tomografía computada (TC) de tórax, sin relación alguna con el motivo inicial del estudio en 3-D, ayudarían a identificar a personas con alto riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular.

"En la última década, la calidad de las imágenes de las TC de tórax mejoraron significativamente. Eso permite identificar cada vez más problemas adicionales en la atención de rutina", dijo a Reuters Health el autor principal del nuevo estudio, doctor Martijn Gondrie, de University Medical Center Utrecht, de Holanda.

Esa información extra no tendría costos adicionales para el paciente, ya sea en términos de exposición a la radiación o de dinero. Pero no todos están convencidos de ese aporte a la caja de herramientas diagnósticas de los médicos.

Dado que los radiólogos se concentran sólo en la información que se solicita en la orden médica, el equipo de Gondrie quiso identificar el valor de lo inútil en medio de toda la información que aporta una TC de tórax.

El equipo eligió investigar las imágenes de la aorta, el vaso grande visible en una TC de tórax, de 800 pacientes sometidos al estudio diagnóstico por motivos no cardiovasculares.

Comparó las anormalidades aórticas (calcificaciones, placas y elongaciones) de esos pacientes con las de otros 347 pacientes de la misma población, pero que habían tenido un problema cardiovascular en los siguientes 17 meses.

Los autores calificaron el nivel de calcificación de la aorta, según una escala de 0 a 8, y hallaron que por cada punto de aumento de ese nivel, se elevaba un cuarto el riesgo del paciente de sufrir un problema cardiovascular.

Cuando este modelo predictivo tomó en cuenta el nivel de calcificación de la aorta, la edad, el sexo y el motivo de la TC de tórax de cada paciente, el equipo halló que los participantes en el 25 por ciento superior de la escala de riesgo cardiovascular proyectado concentraban el 46 por ciento de todos los problemas cardiovasculares, publicó Radiology.

Aun así, ese modelo fue algo menos predictivo que la evaluación de riesgo tradicional que utilizan los médicos, como la Escala de Riesgo de Framingham. Agregar información sobre otras anormalidades de la aorta no aumentó su poder predictivo.

"No creo que es algo que usaría como médica. Con mi evaluación clínica obtengo una buena idea del riesgo de enfermedad de mis pacientes", dijo la doctora Rita Redberg, de University of California, en San Francisco.

"Ya se piden más TC que las necesarias. Se piden para diagnosticar la enfermedad coronaria en pacientes que podrían haberse evaluado con otras técnicas, pero no creo que estos hallazgos accidentales aporten más casos de los que ocurren", agregó.

Redberg destacó también el riesgo de la exposición a la radiación con la TC. Una TC de tórax equivale a 2 años de exposición a la radiación natural. Y si se utiliza un agente de contraste, también puede afectar a los riñones.

"Usar esta información en el futuro no aumentará los costos y evitará la exposición a radiación adicional", insistió Gondrie.

La enfermedad cardiovascular afecta a más de 81 millones de estadounidenses, según American Heart Association.

"Las medidas de prevención oportunas reducirían los problemas cardiovasculares futuros", resaltó Gondrie.

FUENTE: Radiology, online 28 de septiembre del 2010; Archives of Internal Medicine, 27 de septiembre del 2010.