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Lunes, 27 de Septiembre de 2010

Una dieta saludable para el corazón no tiene que ser costosa

Reuters ·27/09/2010 - 18:18h

Un nuevo estudio sugiere que gastar más dinero en comida no sería la única forma de acceder a una dieta más saludable.

"Aumentar el gasto en frutos secos, soja, granos integrales, y reducirlo en carnes rojas y procesadas y lácteos ricos en grasa, sería la mejor inversión en salud alimentaria", señala el equipo del doctor Adam M. Bernstein, de la Escuela de Salud Pública de Harvard, en Boston.

El truco, según el equipo, es invertir más en alimentos derivados de las plantas.

Varios estudios habían sugerido que alimentarse con comida chatarra sería más económico que hacerlo con frutas y verduras frescas, indica el equipo en American Journal of Clinical Nutrition.

Investigaciones realizadas en el Reino Unido, Francia, España y Holanda también probaron que comer saludablemente es más costoso. Pero existen otras el evidencias.

El equipo evaluó la dieta y el gasto en alimentos de 78.191 mujeres participantes de Nurses' Health Study. Los investigadores calificaron sus hábitos alimentarios y consumo de multivitaminas según la escala llamada Alternative Healthy Eating Index (AHEI), una herramienta que desarrollaron para asignar puntaje al consumo de alimentos más saludables.

Aquellas que más alimentos saludables consumían (AHEI de 59 puntos) gastaban unos 4,60 dólares por día en comida, comparado con unos 3,70 por día aquellas con dietas de menor calidad (AHEI de 30 puntos).

Pero, tras dividir a las mujeres en cinco grupos según el gasto en alimentos, el AHEI varió significativamente. La diferencia de AHEI entre el 10 por ciento que más gastaba y el que menos gastaba en cada grupo osciló entre 25 y 29 puntos.

Estudios previos, indica el equipo, habían asociado un aumento de 20 puntos con un 25 por ciento menos riesgo de desarrollar enfermedad cardíaca.

Gastar más dinero en frutos secos, sojas y granos integrales elevó el puntaje según la escala AHEI, mientras que comprar más carnes rojas y procesadas, y lácteos ricos en grasa lo redujo.

"El pescado y el pollo, los vegetales y las frutas y sus jugos son la segunda gran inversión. Gastar más dinero está asociado con una dieta más costosa, pero se pueden lograr grandes cambios beneficiosos sin aumentar el gasto mensual", opina el equipo.

FUENTE: American Journal of Clinical Nutrition, online 1 de septiembre del 2010