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Lunes, 27 de Septiembre de 2010

EXCLUSIVA-Informe veteranos EEUU señala altos índices depresión

Reuters ·27/09/2010 - 14:11h

Por Nick Carey y Murray Waas

Más de uno de cada cuatro soldados veteranos estadounidenses de las guerras de Irak y Afganistán señalan haber sido tratados por lesiones en la cabeza y dos terceras partes informaron depresión, según un informe del estado de Virginia que se publicará el martes.

Los números reales pueden ser mucho más altos, según Mary Beth Dunkenberger, de la Virginia Tech University y autora del informe.

Muchos veteranos de las guerras de Irak y Afganistán del estado de Virginia dijeron que tenían miedo a reconocer que sufrieron trastorno por estrés postraumático (TEPT) durante la desmovilización porque eso podría alejarlos de sus familias y perjudicar sus carreras, dijo a Reuters la experta.

"Durante la desmovilización las tropas están eufóricas y sólo quieren ver a sus familias", dijo Dunkenberger. "Si admiten que están teniendo TEPT, saben que pueden pasar semanas hasta que vean a sus parientes por lo que la tendencia es a minimizar sus síntomas", agregó.

"Además, los soldados de carrera son reacios a hablar porque temen que pueda perjudicar sus proyectos de futuro en el ejército (...) mientras que los que se reincorporan a la vida civil temen no ser contratados si se sabe que sufren estrés postraumático", añadió la autora.

El informe fue elaborado por el Programa de Soldados Heridos de Virginia, dentro del Departamento de Servicios Veteranos de Virginia, y fue facilitado con anticipación a Reuters.

El estudio halló que el 66 por ciento de los veteranos de esos dos conflictos sufrió algún tipo de depresión, una cifra sólo superada por los veteranos de Vietnam. El 10 por ciento citó un alto nivel de depresión.

El 13 por ciento dijo que había padecido trastorno de estrés postraumático y un 26 por ciento señaló que había sido tratado por una lesión en la cabeza.

Después de nueve años de guerra, alrededor de 1,9 millones de hombres y mujeres estadounidenses han servido en el ejército en Irak y Afganistán. Y muchos han tenido varios destinos.

Gracias, en gran parte, a la protección corporal que llevan, una proporción alta de soldados han sobrevivido a explosiones y ataques en estos conflictos, pero a menudo han sufrido lesiones cerebrales traumáticas (TBI por sus siglas en inglés).

Según un informe del 2008 de la Corporación RAND, casi un tercio de los soldados que regresan de Irak y Afganistán se ven afectados por TEPT, TBI o una gran depresión.

También se ha dado un alto número de suicidios entre los veteranos estadounidenses. Representantes de Centro Médico del Ejército Walter Reed, en Washington, dijeron en una conferencia la semana pasada que los esfuerzos para evitar los suicidios estaban fracasando.

El estudio de Virginia entrevistó a algo más de 2.000 veteranos en todo el estado, incluidos soldados que participaron en las guerras de Vietnam y Corea.

Unos 260.000 de los 800.000 soldados veteranos de Virginia han servido en Irak y Afganistán, que según el informe es la proporción más alta de los 50 estados de Estados Unidos.

El reporte halló que una de las principales preocupaciones de los veteranos es la falta de acceso a servicios y tratamientos médicos, en particular en las zonas rurales más remotas. Los veteranos también expresaron su temor por la estabilidad laboral.

Entre los encuestados, casi el 40 por ciento de los veteranos militares de carrera que habían servido en Irak y Afganistán habían sido destinados allí más de una vez (algo más del 31 por ciento se había desplegado dos veces).

Dunkenberger dijo que la gran incógnita en este momento es cómo afectarán los múltiples despliegues militares a los veteranos en el largo plazo.