Viernes, 4 de Enero de 2008

Riesgo de aludes en el Pirineo existe durante casi todo el invierno, según INM

EFE ·04/01/2008 - 19:11h

EFE - El cadáver de uno de los tres esquiadores, fallecidos hoy tras quedar atrapados por un alud fuera de pista de la estación de esquí de Formigal.

Los aludes son normales en el Pirineo en invierno y el riesgo de que se produzcan cuando hay acumulación de nieve existe prácticamente durante toda la temporada invernal, afirmó hoy a EFE el director del Centro Meteorológico de Aragón, Navarra y La Rioja, Amadeo Uriel.

Por ello, el Centro Meteorológico, dependiente del Instituto Nacional de Meteorología y con sede en Zaragoza, emite a diario una información nivológica y sobre el riesgo de aludes en el Pirineo aragonés y navarro en zonas no protegidas, que alerta de riesgo fuerte -nivel 4- para hoy y hasta mañana, día 5, a las 15:00 horas cuando se emitirá otro parte.

En la montaña "no existe el riesgo nulo", afirmó Uriel, quien agregó que en mayor o menor medida se puede producir avalanchas por la acumulación de nieve (como la caída en las últimas horas en el Pirineo).

En colaboración con las federaciones de montañismo y con las estaciones de esquí, el Centro Meteorológico hace un seguimiento de la posibilidad de que se produzcan aludes y emite dos partes, uno a primera hora de la mañana y otro a mediodía.

Para ello también utilizan otros parámetros meteorológicos, modelos de predicción e información de satélites.

Una vez a la semana, agregó Uriel, se elabora un perfil nivológico pero siempre, recalcó, para las zonas no protegidas.

Hasta las 24:00 horas de mañana, según la información elaborada a partir de los datos recibidos de los refugios de Linza, Lizara, Panticosa, Goriz, Pineta, Estos, Ángel Orus y La Renclusa, y de la estación de esquí de Candanchú, la estimación en el Pirineo navarro y en los macizos de Jacetania, Alto Gallego, Sobrarbe y Esera del aragonés es de riesgo fuerte (4).

El Meteorológico también informa de que las nevadas de ayer, principalmente por la tarde, han hecho aumentar significativamente el espesor del manto en todas las cotas.

Agrega que en la mayoría de las pendientes el manto está débilmente estabilizado y el anclaje de esta nieve reciente es muy débil por lo que "es muy probable el desencadenamiento de aludes, incluso por sobrecargas débiles".