Viernes, 4 de Enero de 2008

Primo primate

El Centro Nacional de Primates (CENP), en la Amazonia brasileña, es el que alberga mayor variedad de especies del mundo. En él se estudia el ciclo reproductivo de estos animales

BERNARDO GUTIÉRREZ ·04/01/2008 - 21:34h

PAULO AMORIM - Un mono, sometido a pruebas de laboratorio en el CENP.

En un pequeño centro situado en Ananindeua, en la Amazonia brasileña, hay un edificio que podría ser la envidia de todos los hospitales del país. Dispone de la más moderna tecnología de rayos X. Servicio de ecografías en tres dimensiones para las hembras embarazadas. Se realizan transplantes de hígado, de riñón. Y todo tipo de intervenciones quirúrgicas. Para los pequeños, la mejor oferta en pediatría. Incluso hay un servicio especializado en psicología infantil. No se trata de un hospital público puntero. Ni si quiera de una avanzada clínica privada. Estamos hablando del Centro Nacional de Primates (CENP).

Su número de ejemplares (unos 700 primates) le coloca entre los 10 más poblados del mundo. Y su número de especies (23), según su directiva, como el primero. En el CENP, que fue inaugurado en el año 1980 por el Gobierno de Brasil, trabajan unas cuarenta personas fijas y sesenta externamente. Y en su interior, que ocupa 25 hectáreas de selva, se lucha contra algunas de las enfermedades que todavía son incurables. Además, el centro practica con éxito fulgurante la reproducción artificial de los primates.

El hospital está en plena actividad. Klena Sarges, encargada del mismo, presta atención especial al pequeño Tião, un bebé de mono araña (ateles marginatus). Tião es huérfano. Su madre le rechazó al nacer. Y desde entonces, su vida es una pesadilla. Su alimentación es irregular. Sus relaciones sociales, inexistentes.

Aparte de no integrarse en la colectividad, Tião tiene serios problemas de identidad. No juega. Es débil. Llora constantemente. "Sin un tratamiento pedagógico adecuado, Tião se convertiría en un individuo problemático que alteraría la estructura de la comunidad. Por eso le damos un tratamiento prioritario", asegura Klena Sarges mientras le da un biberón con leche. Y es que la salud de la población del CENP es lo fundamental. Hasta el punto de que Klena se llega a llevar a casa a los primates que necesitan cuidados intensivos. "A veces hay que aplicar un complejo vitamínico cada tres horas", afirma la veterinaria pediatra.

Reproducción en cautividad
El centro tiene como principales objetivos el estudio del ciclo reproductivo de los primates, la reproducción en cautividad y las investigaciones científicas. Para el cumplimiento de los objetivos, todo pasa por una salud impecable de la colonia de primates.

"Si su salud es mala, la reproducción tiene un porcentaje de éxito bajo y los test de vacunas son ineficaces", matiza Reinaldo de Carvalho, que fue director del Centro durante 3 años. Por eso, el hospital funciona a todo tren. En 2004 (últimos datos disponibles), se registraron 583 altas médicas, 531 altas y apenas 52 fallecimientos.

Los primates del CENP están esparcidos en inmensas jaulas rellenas de vegetación. En jaulas monógamas (conviven la pareja y unos dos hijos) o polígamas (un macho y unas quince hembras). Tras las rejas, los primates saltan y gritan. Y fuera, una densa vegetación selvática. "Es selva secundaria, replantada, pero con estas condiciones climáticas de exuberancia, se parece mucho a una selva virgen", afirma Reinaldo de Carvalho.

Dentro de las jaulas, se puede observar con facilidad al parauacu (pithecia irrorata), de cola larguísima o el diminuto mico negro (callimico goeldii), una especie en peligro de extinción que sólo se encuentra en el remoto estado amazónico de Acre. Sin embargo, el más habitual es el mono araña, el zogue zogue (callicebus molock), varias especies de macaco de cheiro (saimiri) y el mono de cara blanca (cebus). "El cercopiteco verde (chlorocebus aethiops), especie oriunda de Etiopía y Senegal, es el primate inmigrante del centro", asegura Francisco Fonseca, uno de sus funcionarios históricos.

 Mientras los grandes centros de primates de Asia y África cierran sus puertas al público, el CENP potenció su transparencia y apertura. Y realizan hasta visitas guiadas por los recovecos del mayor gran hermano primate de la Amazonia. El mono tour incluye la visita de las instalaciones, conferencias y vídeos.

De esta manera lúdica, los niños ponen su grano de arena para evitar que el 25% de las 625 especies de primates desaparezcan de la faz de la Tierra. "No tiene sentido que un centro de investigación como éste tenga las puertas cerradas. Es algo que interesa a toda la sociedad", matiza Francisco Fonseca.

Para saciar el apetito de la colonia de primates, el centro cuenta con una huerta propia. "Producimos frutas y verduras en abundancia, pues consumen un mínimo de 150 kilos de comida al día", matiza Fonseca. Pero como los habitantes del centro son omnívoros, la dieta de los primates se completa además con exuberantes raciones de pan integral humedecido con leche, huevos de pájaros, insectos y pequeñas serpientes.

Prohibido por ley
La legislación brasileña prohíbe investigaciones con primates capturados de la naturaleza. Por eso, el CENP ha realizado muchos esfuerzos en la reproducción en cautividad. Sólo está permitida la captura de ejemplares con el permiso del Instituto Brasileño de Medio Ambiente (IBAMA). Hace años que el CENP no captura un ejemplar.

"Existe un centro de rescate de primates en la localidad de Tucuruí, en Pará. Algunos ejemplares heridos llegan de allá. Aunque la mayoría nacen en el centro", afirma Francisco Fonseca.

De hecho, el centro brasileño promueve, desde su fundación, la inseminación artificial, la fertilización in vitro y la transferencia de embriones. En el centro existe, además, un banco de germoplasma, que contiene el patrimonio genético de cada una de las especie. Además, existe un banco de semen de especies amenazadas. En un futuro, el centro contará con un banco de óvulos y de embriones.

Para la obtención del semen de los machos se utiliza la electro eyaculación por vía rectal, con la cual se estimula la próstata de los animales. Y es que del éxito de la reproducción en cautividad dependen el resto de los objetivos del centro, no sólo la estabilidad de la colonia. "Lo ideal sería que la tasa de natalidad subiese tanto que pudiésemos reintegrar en la naturaleza varios ejemplares por año. Todavía estamos lejos de esa meta", afirma Francisco Fonseca. Las cifras de reproducción en cautiverio del CENP son excelentes. "Son de las mejores del mundo.

Quizá ayude el hecho de que estemos en un entorno natural tan privilegiado donde la población de primates se siente como en casa", afirma Reinaldo de Carvalho. En 2004 (últimas cifras que tienen disponibles los responsables delcentro) nacieron 80 primates, loque representa un porcentaje de éxito del 90%.

En el CENP se llevan a cabo, además, unas veinticinco investigaciones científicas. En el centro se desarrollan ensayos clínicos para comprobar la eficiencia de vacunas contra enfermedades como la hepatitis, la malaria, el sarampión o la leishmaniasis. Se ha realizado, a su vez, un estudio sobre la acuosidad visual y los nervios ópticos en los hemisferios cerebrales con el objetivo de desvelar los problemas del sistema nervioso central del ser humano.

Contra la malaria
Pero sin lugar a dudas, la investigación estrella del CENP (concluida temporalmente) es la de la malaria. En las investigaciones, el centro colaboró con todo un dream team internacional especializado en frenar la malaria: el Instituto Pasteur (Francia), el Serium Institute (Dinamarca), la Fundação Oswaldo Cruz (Río de Janeiro) y el Instituto Evandro Chagas (en el estado de Pará donde se ubica el centro). "Para los ensayos se utilizan dos especies muy próximas al ser humano que reaccionan de forma muy similara determinadas sustancias, el mono ardilla, (saimiri sciureus), y el marikiná felino (aotus infulatus)",asegura el ex director del centro, Reinaldo Carvalho.

Estas dos especies son genéticamente muy cercanas al hombre. "La investigación consiste en la construcción de vacunas derivadas de las proteínas que contiene el plasmodium falciparum, el parásito que provoca la malaria", asegura el doctor José Muniz, el investigador de las pruebas sobre malaria. El Instituto Pasteur, colaborador del centro, purifica en Francia algunas de las proteínas del parásito, principalmente la MSP3.

Después envía al centro compuestos líquidos de la MSP3 mezclada con otras sustancias que sirven para intensificar la respuesta inmunológica. La vacuna se aplica a los animales subcutáneamente durante tres meses. Cuando se comprueba la producción de anticuerpos en el organismo del primate, se pasa a la fase denominada de desafío: se inyecta en el cuerpo el plasmidium falciparum.

"Si la infección está por encima de la estipulada, los primates reciben entonces drogas antimaláricas", afirma José Muniz. Los resultados, en concreto de dos vacunas que han preparado, han sido bastante positivos, explican desde el centro. "Observamos una protección parcial con un control relativo del parásito.

En algunos casos, los animales fueron capaces de eliminar el parásito", matiza Muniz. ¿Está cerca la esperadísima vacuna de la malaria? "Estos experimentos tienen que repetirse con un mayor número de animales y ver cómo funciona en humanos", afirma Muniz.

Por otro lado, otra de las investigaciones más interesantes es la de la elaboración de un atlas neurológico del cerebro del mono caraya (alouata caraya) que, según explican los expertos, permitirá profundizar en el conocimiento de enfermedades degenerativas del sistema nervioso central del ser humano.