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Martes, 14 de Septiembre de 2010

Los opiáceos menos potentes son más seguros para uso prolongado

Reuters ·14/09/2010 - 17:18h

Por Anne Harding

Las personas que toman analgésicos opiáceos por tiempo prolongado corren más riesgo de tener problemas si recibieron las formas más potentes de esos fármacos.

Un nuevo estudio reveló también que las personas bajo tratamiento prolongado con opiáceos eran más propensas a consultar al servicio de emergencias por sobredosis, síndrome de abstinencia u otros motivos asociados al consumo de alcohol o drogas si ya se les había diagnosticado un trastorno por abuso de sustancias o si tenían dolor de cabeza o de espalda.

Los opiáceos se usan cada vez más para tratar el dolor crónico no asociado con el cáncer, escribió en Archives of Internal Medicine el equipo del doctor Mark D. Sullivan, de la Escuela de Medicina de la University of Washington, en Seattle.

El abuso y la muerte por sobredosis que causa el consumo excesivo de opiáceos de venta bajo receta también están creciendo.

Para conocer los factores que estarían asociados con esos efectos adversos en los pacientes tratados con opiáceos para aliviar el dolor no oncológico, el equipo analizó datos sobre unos 38.500 pacientes con cobertura de salud privada y unos 10.000 con cobertura del programa Medicaid en Arkansas.

Todos habían consumido opiáceos recetados durante por lo menos 90 días seguidos durante un período de seis meses entre el 2000 y el 2005. El motivo más común en ambos grupos era el dolor de espalda crónico.

El 24 por ciento de los pacientes con cobertura privada y el 28 por ciento de los pacientes de Medicaid consultaron un servicio de emergencias en el año de inicio del tratamiento, mientras que un 2 por ciento del grupo con cobertura privada y un 3 por ciento del grupo de Medicaid necesitó atención por problemas asociados con el alcohol o las drogas.

Un diagnóstico previo de un trastorno por abuso de sustancias fue el vaticinador más sólido en pacientes bajo tratamiento con opiáceos recetados de futura consulta a emergencias o de necesidad de atención asociada con el consumo de alcohol o drogas.

Según los resultados, concluyó el equipo, evitar recetar fármacos de alto riesgo a pacientes de alto riesgo mejoraría la seguridad del tratamiento prolongado con opiáceos.

FUENTE: Archives of Internal Medicine, 13 de septiembre del 2010