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Martes, 14 de Septiembre de 2010

Crecen las lesiones cerebrales infantiles en baloncesto en EEUU

Reuters ·14/09/2010 - 16:24h

Por Amy Norton

Unos 400.000 niños y adolescentes de Estados Unidos llegan cada año a las salas de emergencias por lesiones causadas por la práctica de baloncesto y las contusiones y otras lesiones cerebrales son las que más aumentaron en los últimos años.

Según datos oficiales de una muestra nacional de hospitales estadounidenses, el equipo estima que más de 4,1 millones de niños y adolescentes de 5 a 19 años concurrieron a un servicio de emergencias (ER) por una lesión durante la práctica de baloncesto entre 1997 y el 2007.

Las distensiones musculares y las torceduras fueron la causa del 45 por ciento de las consultas, mientras que las fracturas y las dislocaciones llegaron al 22 por ciento.

Las lesiones cerebrales traumáticas, incluidas las contusiones y las fracturas de cráneo, representaron menos del 3 por ciento de todas las lesiones (o 109.000 consultar a ER por año en el país).

Pero la cantidad de estas lesiones aumentó un 70 por ciento en el tiempo (de 7.000 en 1997 a casi 12.000 en el 2007) y también creció su proporción entre todas las lesiones (de menos del 2 por ciento en 1997 a casi el 4 por ciento en el 2007).

El objetivo del estudio publicado en la revista Pediatrics no es impedir que los niños jueguen baloncesto.

"Seguimos alentando que los niños lo practiquen. La actividad física tiene muchos beneficios", dijo la doctora Lara B. McKenzie, del Centro de Investigación de Lesiones y Políticas del Hospital Nacional de Niños de Columbus, en Ohio.

McKenzie señaló que la mayoría de las actividades físicas, no sólo la práctica de baloncesto, tiene riesgos característicos. Opinó que los próximos estudios deberían tratar de identificar las causas de este aumento de las lesiones cerebrales traumáticas.

Un motivo, dijo, podría ser la toma de conciencia. Padres, entrenadores y jugadores podrían reconocer mejor los signos de un traumatismo en la cabeza u otra lesión cerebral (mareos, confusión, desequilibrio y alteración visual), y las consultas a ER son más frecuentes.

Por otro lado, los resultados demostrarían un aumento real de las lesiones. El deporte sería cada vez más "violento" o la contextura de los jugadores sería mayor que antes, lo que haría que el juego se vuelva físicamente más riesgoso.

En el baloncesto, las lesiones cerebrales suceden cuando los jugadores chocan entre sí o cuando un jugador se cae y su cabeza golpea contra el piso. La autora aclaró que los datos utilizados para el estudio no especificaban el motivo de las lesiones.

El equipo utilizó información de unos 100 hospitales de Estados Unidos que reúne la Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo de este país (CPSC, por sus siglas en inglés). Entre 1997 y el 2007, los servicios de ER notificaron 118.718 lesiones por práctica de baloncesto en la población de entre 5 y 19 años de edad.

Al extrapolarlo a la población general, el equipo estima que más de 4,1 millones de niños y adolescentes ingresaron a un servicio de ER por una lesión de ese tipo. Es decir, 375.350 consultas por año.

Las distensiones y las torceduras en las piernas (el tobillo fue el sitio más afectado) causaron el 30 por ciento de las lesiones, un patrón que McKenzie esperaría para el baloncesto.

Los adolescentes de entre 15 y 19 años sufrieron la mayor cantidad de lesiones: 2,1 millones en el país durante el estudio. Los niños de entre 5 y 10 años fueron el grupo que menos lesiones sufrió (unas 400.000).

El 36 por ciento de las lesiones ocurrieron en las instalaciones deportivas, seguidas de las escuelas. Pero el equipo estima que hubo unas 335.000 lesiones en el hogar durante el estudio; los niños más pequeños fueron más propensos que los más grandes a sufrir una lesión en el hogar.

FUENTE: Pediatrics, online 13 de septiembre del 2010