Viernes, 4 de Enero de 2008

Cuatro detenidos tras el atentado del jueves en el sureste de Turquía

EFE ·04/01/2008 - 11:35h

EFE - Un miembro de las fuerzas especiales turcas (izq) evacúa la zona después de la explosión en la ciudad de Diyarbakir al sureste de Turquía ayer, 3 de enero. La bomba que tenía como objetivo un vehículo militar turco a matado a al menos tres personas y herido a otras treinta.

Cuatro personas han sido detenidas en relación con el sangriento ataque con bomba ocurrido el jueves en Diyarbakir, informó hoy Durdu Kavak, fiscal general de esa región de mayoría kurda en el sureste de Turquía.

Según un comunicado del fiscal, los sospechosos son interrogados por la policía local por su presunta responsabilidad en el ataque que dejó cinco muertos y 67 heridos.

Cuatro de los muertos eran estudiantes de un centro universitario que se encuentra cerca del lugar de los hechos, mientras que 30 de los heridos son soldados, pasajeros de un autobús militar, el objetivo principal del coche bomba detonado mediante control remoto.

Mientras, las máximas autoridades políticas y militares de Turquía reiteraron su determinación de luchar contra el terrorismo.

El primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, dijo anoche que el ataque, que atribuyó al ilegal Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), no hará que el gobierno deje de luchar contra el terrorismo con la misma determinación que hasta ahora.

Por su parte, el jefe del Estado Mayor turco, Yasar Buyukanit, viajará hoy a Diyarbakir y se entrevistará con los responsables del importante destacamento militar local para expresar su apoyo y para reiterar que la lucha contra el terrorismo del PKK continuará bajo cualquier circunstancia, informó la prensa local.

Todos los periódicos turcos destacan en sus portadas de hoy el ataque de ayer, ocurrido en el centro de Diyarbakir, cerca de un hotel de cinco estrellas y de un centro comercial.

El ataque fue condenado por todos los partidos políticos, incluido por el pro kurdo Partido de Sociedad Democrática (DTP), acusado por muchos de ser demasiado cercano al PKK.

El alcalde de Diyarbakir, Osman Baydemir, del DTP, dijo que el ataque es "inaceptable" y lo condenó "sea quien sea es el responsable".

Nadie se ha atribuido el atentado, aunque en Turquía se considera segura la autoría del PKK en lo que podría ser una respuesta a los recientes ataques del ejército turco contra las bases del grupo en el norte de Irak.

El ejército asegura haber eliminado a más de 150 rebeldes del PKK en sus más recientes ataques aéreos.

El último gran atentado del PKK en Turquía ocurrió el pasado 22 de mayo cuando una bomba depositada en un centro comercial de Ankara mató a diez personas e hirió a más de cien.