Jueves, 3 de Enero de 2008

Goteras en la economía española

El repunte de los precios y del paro registrado deslucen el tramo final de una legislatura marcada por la bonanza económica.

BELÉN CARREÑO ·03/01/2008 - 21:22h

Los malos presagios, oficiales y oficiosos, se hicieron realidad ayer. En el segundo día hábil del año, el Gobierno publicó una avalancha de datos económicos poco halagüeños para la economía. El ascenso del paro, el repunte del IPC hasta su mayor nivel en 12 años y la precipitada caída a mínimos de la confianza del consumidor configuran un inico de año poco favorable. Las estadísticas facilitadas por el Gobierno pueden marcar un punto de inflexión en la evolución positiva de los indicadores económicos de los tres ejercicios precedentes en la legislatura.

Mercado laboral

El repunte del paro conocido ayer sitúa la cifra de desempleados del año pasado (2,19 millones de personas) en el nivel más alto desde 2003. Más de 106.000 personas pasaron a ingresar las filas del INEM, con un aumento interanual del 5,27%, el peor registro desde 2002.

Frente a esta mala noticia, las cifras de Seguridad Social han continuado siendo dinámica, hasta alcanzar los 19,231 millones de afiliado. Esto supone que en 2007, el  ritmo de contratación fue del 3,02%. Aunque es la tasa más baja desde 2004, está en línea con las expectativas del Gobierno y el crecimiento potencial de la economía.

Una lectura cualitativa de estas cifras arroja más luz sobre el balance del año en el mercado laboral. El paro registrado se ha alimentado fundamentalmente de la construcción. De los 35.000 nuevos parados registrados sólo en diciembre, el 92% procedía de este sector. En el conjunto del año, los parados generados por la construcción suponen casi el 50% de los nuevos desempleados.

Feminización del trabajo

Este paro tan específico ha provocado un curioso fenómeno: el 80% de los nuevos parados en el año son hombres, lo que en opinión del secretario de general de Empleo, Antonio González, define la nueva composición del paro. A este movimiento se le une otra tendencia muy marcada en 2007: la contratación de mano de obra femenina. Según resalta el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, en el pasado ejercicio uno de cada dos nuevos afiliados era una mujer. Esta potente creación de empleo femenino (a un ritmo próximo al 4%) ha logrado fijar un modelo de contratación que Granado considera de "una sociedad paritaria". El 42% de los afiliados son ya mujeres, muy cerca del objetivo del 45% fijado por el Gobierno para 2010.

Este ascenso de la afiliación de la mujer viene de la mano del tirón del sector servicios al que pertenecen la mitad de los nuevos contratos. En concreto, fue el sector de las actividades sanitarias el que más creció en 2007, hasta suponer una quinta parte del nuevo empleo. En opinión de Granado, el sector privado ha tomado la delantera a la Administración a la hora de preparse para la aplicación de la Ley de Dependencia. Así  las cosas, la perspectiva del Gobierno sobre la situación laboral es positiva ya que cree que responde al cambio del patrón del crecimiento.

Precisamente, son las expectativas sobre el empleo la única opinión de los consumidores que no se resiente en la encuesta sobre confianza que realiza el Instituto de Crédito Oficial (ICO). El resto de las variables se contraen y la percepción de la situación económica actual fue en diciembre la peor de la historia del indicador, que nació en 2004.

Inflación desbocada

El dato más doloroso para el bolsillo fue el del repunte de la inflación hasta el 4,3%. La cifra es provisional pero si se confirma servirá como baremo para compensar a los trabajadores por la pérdida de poder adquisitivo mediante la cláusula de salvaguarda. Pese a este imprevisto impulso final de los precios, la inflación media en el año se queda en el 2,8%, la cifra más baja desde 1999, pero a  casi un punto del objetivo del BCE (2%). 

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