Jueves, 3 de Enero de 2008

Iowa inaugura el proceso de selección de los candidatos a la presidencia de EE.UU.

EFE ·03/01/2008 - 16:50h

EFE - El ex alcalde de Nueva York Rudy Giuliani (3i) saluda a, de izquierda a derecha, el ex gobernador de Arkansas Mike Huckabee; el senador por Arizona John McCain; el ex senador republicano por Tennessee Fred Thompson, el periodista Alan Keyes y el congresista por California Duncan Hunter antes del debate de precandidatos republicanos el pasado 12 de diciembre.

Iowa inaugura hoy el proceso de selección de candidatos a la presidencia de EE.UU. más reñido en décadas, tras una campaña marcada de retórica populista que no alumbró un liderazgo claro en ninguno de los dos bandos en liza.

Los "caucus" -reuniones de votantes en los alrededor de 1.800 distritos electorales de Iowa para elegir a sus favoritos a la Casa Blanca- llegan tras meses de agotadoras campañas en el estado, durante los que los "presidenciables" han peleado el voto uno a uno.

Bruce Gronbeck, director del departamento de Cultura Política de la Universidad de Iowa, cree que el inusual arranque de la carrera por la Casa Blanca obedece a varios factores.

El profesor explicó a Efe que, en su opinión, la ausencia de un claro favorito en el frente demócrata es fruto, de hecho, del atractivo de los tres principales rivales: Hillary Clinton, Barack Obama y John Edwards.

"Los votantes ven que los tres son figuras fuertes y no saben por quién inclinarse", afirmó el experto.

Entre los republicanos ocurre todo lo contrario: "No emerge un líder claro porque ninguno ha demostrado aún tener las credenciales adecuadas para aglutinar a los distintos grupos de votantes conservadores", dijo.

El experto señaló que pase lo que pase en Iowa, hay cinco "presidenciables" (Clinton, Obama y Edwards entre los demócratas y Rudy Giuliani y Mitt Romney entre los republicanos) con fondos suficientes para mantener intensas campañas hasta marzo, cuando se habrán realizado el grueso de las elecciones primarias.

En otro de los rasgos característicos de esta carrera electoral, un buen número de los estados con más población y peso en la selección de los candidatos celebrará sus comicios de aquí a principios de febrero.

Ese es el caso de Michigan, California, Illinois, Nueva York y Florida (en donde el ex alcalde de Nueva York Rudy Giuliani ha centrado gran parte de sus esfuerzos).

Dado su mayor tamaño, el hacer campaña en esos estados resulta mucho más caro, de ahí la importancia de tener unas arcas bien pertrechadas.

Sea como sea, no falta quien señale que la ausencia de favoritos el mismo día de los "caucus" no tiene parangón.

Para Tim Hagle, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Iowa, el factor decisivo será la participación de votantes, que se espera alcance cifras récord, sobre todo entre los demócratas, en este estado rural de unos tres millones de habitantes.

Los aspirantes a la Casa Blanca saben que los resultados pueden depender de decisiones como la de Annie Thiel, una trabajadora de un hotel de Des Moines que esperará a ver el frío que hace esta noche para ver si participa o no por primera vez en los "caucus", y han hecho un esfuerzo sobrehumano para facilitar la vida a los votantes.

Y es que, aunque algunos tienen suficientes millones de dólares para seguir adelante, una victoria en Iowa ayudará a una mayor atención mediática, más contribuciones y un fuerte empuje para el resto de primarias. La derrota, por el contrario, puede acabar con las ambiciones políticas de algunos de los contendientes.

De ahí que la campaña de Hillary cuente con 5.000 conductores para transportar hoy a los residentes de Iowa a los lugares en los que se celebrarán los "caucus" y que Obama también haya ofrecido servicios de transporte y pizza gratis.

Los esfuerzos de última hora incluyeron también un concierto del republicano Mike Huckabee, guitarrista aficionado, acompañado del actor Chuck Norris y un mitin electoral de Edwards amenizado por el rockero John Mellencamp, en el que el candidato animó a sus partidarios a recuperar la democracia que han robado las "avariciosas" grandes empresas del país.

A esos actos se sumaron los llamamientos de Obama por "la esperanza y el cambio", el guiño electoral de Hillary a las votantes del estado, que podrían ayudarla a convertirse en la primera mujer presidente, y las promesas de Romney de que transformará Washington en un lugar "eficiente".