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Viernes, 3 de Septiembre de 2010

Asocian el "ejercicio" mental con avance más rápido de demencia

Reuters ·03/09/2010 - 13:43h

Por Amy Norton

Permanecer mentalmente activo en la tercera edad retrasa la aparición de la demencia, pero en los adultos mayores que hacen ese "ejercicio" mental avanzaría más rápido el deterioro cognitivo si tienen Alzheimer.

Este hallazgo, publicado en la revista Neurology, no significa que una vida mentalmente estimulante sea mala. Los autores sospechan que los resultados apuntan al "costo" de retrasar la aparición del Alzheimer a través de mantener activa la mente con hobbies, lectura y crucigramas.

Es decir que cuando los adultos mayores mentalmente activos tienen signos de demencia y reciben el diagnóstico, ya tendrían un estadio más avanzado de daño cerebral que los ancianos sin tanta actividad mental.

Esto coincide con la hipótesis de la "reserva cognitiva" de la demencia, por la que las personas mentalmente activas soportan mejor el daño celular cerebral progresivo característico del Alzheimer y otras demencias. Pero cuando ese daño alcanza cierto umbral, los síntomas de demencia se manifiestan.

El doctor Charles B. Hall, investigador del Colegio de Medicina Albert Einstein, que no participó del estudio, dijo que los nuevos resultados confirman hallazgos previos de su grupo y otros investigadores sobre la relación entre un estilo de vida mentalmente activo, el retraso de la aparición de la demencia y el deterioro cognitivo acelerado cuando se diagnostica la demencia.

El nuevo estudio, dirigido por el doctor Robert S. Wilson, de la Rush University en Chicago, incluyó a 1.157 adultos mayores sin demencia inicialmente; se les evaluó el deterioro cognitivo durante seis años.

Al inicio del estudio, los participantes informaron la frecuencia de varias actividades consideradas mentalmente estimulantes, como leer, hacer crucigramas, jugar cartas o ajedrez, mirar televisión, escuchar la radio y visitar museos.

Durante el estudio, 614 participantes se mantuvieron cognitivamente saludables y 395 desarrollaron un deterioro leve de las habilidades cognitivas; a 148 se les diagnosticó Alzheimer.

En el primer grupo, los que más actividades cognitivas hacían mostraron un deterioro más lento según los test cognitivos durante seis años.

Los resultados de esos test casi no variaron en el 10 por ciento que más actividades cognitivas realizaban, pero disminuyeron gradualmente en el 10 por ciento con menos actividades.

En cambio, en los participantes diagnosticados con Alzheimer, los que eran mentalmente más activos al inicio del estudio sufrieron un deterioro mental más rápido en el tiempo que los que menos actividades cognitivas realizaban.

Según el equipo, esto sugiere que las actividades mentalmente estimulantes en la tercera edad "comprimirían" la cantidad de tiempo que una persona pasa con los síntomas de demencia.

FUENTE: Neurology, online 1 de septiembre del 2010