Jueves, 3 de Enero de 2008

El conflicto del bus se enquista

Los conductores finalizan hoy la huelga mientras TMB abre más expedientes

David Miró ·03/01/2008 - 18:30h

La huelga de los conductores de autobús de Barcelona acabará hoy con una asamblea en la plaza de Sant Jaume que servirá de aviso al alcalde de cara a las negociaciones que previsiblemente se reanudarán el próximo día 8. La jornada de ayer estuvo marcada por la larga manifestación que protagonizaron unos 500 trabajadores, desde la plaza Espanya hasta la sede de TMB en la Zona Franca.

Allí los manifestantes consiguieron ser atendidos por tres directivos de la empresa, aunque no por su consejero delegado, Dídac Pestanya. Después los trabajadores cortaron la Ronda Litoral, provocando retenciones y momentos de tensión con los mossos d'esquadra, y desfilaron hasta la salida de Drassanes, donde dieron por terminada la protesta.

Los servicios mínimos se cunplieron con relativa normalidad en una jornada en que la presencia de los mossos en las cocheras garantizó más autobuses en circulación. En el turno de tarde los coches salieros con una hora de retraso. TMB siguió denunciando la actitud de los piquetes y anunció que ha abierto seis expedientes más a conductores, entre ellos el presidente del comité de empresa, Saturnino Mercader, por destrozos y pintadas a los vehículos. En concreto según TMB Mercader aparece identificado en diligencias policiales como responsable de haber reventado una rueda de un autobús. Mercader niega las acusaciones de la empresa.

Mercader expedientado

Los seis expedientes se suman a los diez ya abiertos con anterioridad por obstaculizar la salida de los servicios mínimos, insultos e intimidación a los conductores que no siguen la huelga. Se da la circunstancia que entre los expedientados se cuentan nueve miembros del comité de huelga. Según Mercader, eso "es la primera vez que sucede".

La lluvia que ayer cayó en Barcelona de forma presistente redujo de forma notable el número de pasajeros de autobús y ayudó a que no se notaran tanto los efectos de la protesta.

Hereu contesta

El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, censuró ayer la actitud de los huelguistas y afirmó que "la radicalización sólo es la expresión de la impotencia". Hereu se mostró muy contundente y apostilló que "no han conseguido nada nuevo, excepto alterar de manera sustancial la calidad de vida de los ciudadanos". El primer edil se mostró de acuerdo con la política de TMB de expedientar a algunos trabajadores ya que "la empresa está para garantizar un derecho democrático como los servicios mínimos".

A falta de conocer como se desarrolla la jornada de hoy, pues, las posiciones están igual de enfrentadas que al principio de los siete días de huelga. El ambiente en las cocheras también está enrarecido porque los sindicatos UGT y CCOO, y con ellos la mayoría de la plantilla, han aceptado el sistema de días festivos propuesto por la empresa y no secundan la protesta, decidida en solitario por CGT y ACTUB.