Jueves, 3 de Enero de 2008

Decenas de muertos en los últimos días por una ola de frío en el norte de la India

EFE ·03/01/2008 - 14:58h

EFE - Un niño cachemirí se calienta las manos en un 'kangri', un pequeño brasero tradicional, a orillas del Lago Dal en Srinagar, capital de verano de la Cachemira india hoy. Al menos 38 personas han muerto por una ola de frio en el norte de la India.

Decenas de personas han muerto a causa de la ola de frío que en los últimos días está afectando a las regiones del norte de la India y que evidencia las pésimas condiciones de vida a las que se enfrentan los estratos sociales más pobres del país.

Fuentes oficiales, citadas por medios locales, informaron hoy de que los muertos ascienden ya a 90.

Según dijo a Efe el director en Delhi de la ONG Action Aid India, Aditya Nath Jha, habrá más muertos en los próximos días porque las previsiones meteorológicas indican que el frío no remitirá y los afectados no están recibiendo suficiente ayuda.

La ola de frío afecta a las regiones norteñas de Uttar Pradesh, Haryana, Rajasthan, Punjab, Himachal Pradesh y sobre todo a Cachemira, donde se han alcanzado temperaturas mínimas de siete grados bajo cero, el récord de este invierno.

Según el Departamento Meteorológico Indio, tanto en Cachemira como en Himachal Pradesh se esperan lluvias y nevadas, y las temperaturas continuarán siendo bajas.

En Utar Pradesh ya son 38 las personas que han perdido la vida a causa de la bajada del mercurio, y los colegios de la turística ciudad de Agra permanecerán cerrados al menos durante esta semana, informó la agencia india IANS.

En Nueva Delhi, donde se registraron temperaturas mínimas de 1,9 grados centígrados anoche, se repetía con frecuencia la misma imagen: grupos de personas haciendo hogueras improvisadas con rastrojos y ramas en medio de la calle para intentar calentarse.

En la capital existen refugios gestionados por las autoridades municipales y por varias ONG para dar ayuda a las personas que cada noche se ven obligadas a dormir en las calles durante los tres meses de la temporada de invierno.

"Los refugios disponibles pueden acoger a unas 1.300 personas y contamos con una red de 45 voluntarios que distribuyen mantas y ofrecen asistencia sanitaria a la gente que vive en la calle", añadió Jha.

Pero esos esfuerzos no van a ser suficientes para hacer frente a la situación.

Según los datos de Action Aid India, sólo en Nueva Delhi más de 150.000 personas viven en la calle.

Se calcula que en toda la India, uno de los motores económicos de Asia, hay 78 millones de personas que carecen de una vivienda digna.

"Somos conscientes de que el número de voluntarios y que la capacidad de los refugios no pueden dar solución al problema", se lamentó el cooperante.

En su opinión, el Gobierno debería permitir que algunos equipamientos públicos como puentes y pasos elevados sean utilizados por los indigentes para combatir las bajas temperaturas de estos días y evitar que se repita el centenar de fallecidos del pasado año.

Según Jha, la corporación municipal de Delhi, ayudada por organizaciones humanitarias, está desarrollado un plan de viviendas protegidas para dar cobijo a los más desfavorecidos, pero, en el mejor de los casos, al programa se acogerán unas 7.000 personas.