Archivo de Público
Jueves, 26 de Agosto de 2010

Cada vez más mujeres polacas buscan abortar en el extranjero

Reuters ·26/08/2010 - 19:02h

Por Gabriela Baczynska

Cada vez más mujeres polacas están viajando al exterior para someterse a abortos y así eludir las estrictas leyes que impiden la práctica en el país de fuerte arraigo católico, indicó el jueves un grupo de defensa de los derechos de la mujer y la familia.

Polonia, un país de 38 millones de habitantes donde la Iglesia Católica tiene una fuerte influencia, cuenta con una de las leyes sobre aborto más restrictivas de las 27 naciones de la Unión Europea.

La normativa polaca sólo permite terminar con un embarazo en estadio inicial y cuando está en peligro la vida o la salud de la madre, cuando es probable que el bebé padezca alguna minusvalía permanente o cuando la concepción es producto de un crimen, por ejemplo una violación o el incesto.

Las estadísticas oficiales muestran que por año se realizan sólo algunos cientos de abortos, pero las organizaciones de defensa de la libre elección de las personas argumentan que las prácticas clandestinas para poner fin al embarazo son muy comunes entre las mujeres polacas.

"Estimamos (...) que en promedio se realizan cada año 150.000 abortos", dijo a legisladores Wanda Nowicka, jefa de la Federación para la Mujer y el Planeamiento Familiar, durante una reunión del Parlamento polaco llevada a cabo el jueves.

"De esa cifra, alrededor del 10 al 15 por ciento de los abortos se realiza en el exterior y ese número está definitivamente creciendo", agregó Nowicka.

Médicos de Alemania, Austria, el Reino Unido y Holanda que terminan con embarazos de mujeres polacas a diario también asistieron al encuentro.

"Varios miles de mujeres polacas ponen fin a embarazos en Alemania cada año", señaló Janusz Rudzinski, de una clínica en Prenzlau, cerca de la frontera alemana con Polonia.

ESTIGMA SOCIAL

Los médicos consideran que las mujeres buscan realizarse abortos fuera de Polonia porque allí son ilegales y suelen realizarse en pésimas condiciones de salubridad. Asimismo, las mujeres temen al ostracismo social si se someten a un aborto en su país, agregaron.

Un aborto ilegal cuesta en Polonia entre 640 y 1.270 dólares, comparado -por ejemplo- con los 510 a 760 dólares que sale en Alemania y los 700 a 3.120 dólares que puede costar en Gran Bretaña, indicaron los doctores.

En Prenzlau la atención lleva entre tres y cuatro horas, mientras que en Viena requiere dos días.

Polonia perdió un caso en la Corte Europea de Derechos Humanos en el 2007, por el cual Alicja Tysiac casi pierde la vista después de dar a luz a su tercer hijo tras no lograr encontrar un médico que le realice un aborto legal en el país.

"Oficialmente, el turismo para abortos (en Gran Bretaña) en el 2009 se ubicó en alrededor de 7.000 mujeres (...) Probablemente más de mil, quizá varios miles de ellas eran polacas", dijo Ann Furedi, jefa del Servicio Británico de Asesoramiento en Embarazo.

Muchas de las mujeres polacas que deciden terminar su embarazo admiten que también usan anticonceptivos regularmente, pese a que se declaran católicas, señalaron los médicos.

La Iglesia Católica se opone fuertemente a la anticoncepción, así como también al aborto. Se han producido muchos debates públicos en Polonia sobre estos temas, dado que muchas personas creen que esta influencia religiosa mina la Constitución secular del país europeo.