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Jueves, 26 de Agosto de 2010

Estudio asocia el uso de antihistamínicos con los kilos de más

Reuters ·26/08/2010 - 16:11h

Por Amy Norton

Un estudio sugiere que las personas que toman antihistamínicos para aliviar los síntomas alérgicos serían más propensas que las que no los usan a tener kilos de más, aunque se desconoce el impacto de esa asociación.

Tras estudiar a 867 adultos de Estados Unidos, un equipo de Yale la University, en Connecticut, halló que los usuarios de antihistamínicos recetados eran más propensos a tener sobrepeso u obesidad que quienes no tomaban esos fármacos.

El 45 por ciento de los 268 usuarios de antihistamínicos tenía sobrepeso, comparado con el 30 por ciento de los 599 participantes que no usaban esos medicamentos.

Pero el equipo destaca que los resultados no prueban que los antihistamínicos sean la causa de ese exceso de peso.

Este tipo de estudios, conocido como observacional, sólo analiza una conexión entre dos variables; en este caso, el uso de un antihistamínico y el peso corporal. Por lo tanto, no puede demostrar una relación causa-efecto.

Es posible que algún otro factor permita explicarla, según el autor principal, doctor Joseph Ratliff, asociado posdoctoral del Departamento de Psiquiatría de Yale.

"Existen estudios que demuestran que las alergias y el asma están asociados con la obesidad, de modo que esas enfermedades tendrían algún efecto", dijo Ratliff a Reuters Health.

Aun así, en el estudio publicado en la revista Obesity, el equipo señaló que los resultados generan una pregunta importante para las futuras investigaciones.

Según Ratliff, el equipo quiso indagar en la relación entre los antihistamínicos y el peso por la información disponible sobre fármacos llamados antipsicóticos atípicos.

Esos medicamentos, como la olanzapina (Zyprexa) y la risperidona (Risperdal), se usan para tratar la esquizofrenia y otras enfermedades mentales, pero producen sobrepeso y tienen los efectos de las antihistaminas.

La histamina es una sustancia química que produce el organismo; es conocida porque promueve la inflamación asociada con las respuestas alérgicas. Se la inhibe farmacológicamente para aliviar los síntomas de, por ejemplo, la rinitis alérgica.

Pero las células del cerebro tienen receptores de la histamina, que participa en varias funciones fisiológicas, como el control del apetito y la eliminación de calorías.

De modo que, en teoría, Ratliff indicó que los antihistamínicos podrían influir en el deseo excesivo de comer y la descomposición más lenta de la grasa corporal.

El nuevo estudio incluyó datos de 867 adultos que habían participado de una encuesta oficial sobre salud en el 2005 y el 2006. A todos se les había medido el peso y la altura, el nivel de azúcar en sangre, el colesterol y la insulina, que es la hormona reguladora del azúcar en sangre.

Los usuarios de los antihistamínicos tenían un índice de masa corporal (IMC) más alto (alrededor de 31, que indica obesidad) que el resto (alrededor de 28, que corresponde a la categoría de sobrepeso moderado).

Tras considerar la edad y el sexo de los participantes, el uso de antihistamínicos estuvo asociado con un 55 por ciento más posibilidad de tener sobrepeso que los no usuarios.

No obstante, los fármacos no estuvieron asociados con un aumento del riesgo de tener niveles altos de azúcar en sangre, insulina o colesterol.

FUENTE: Obesity, online 12 de agosto del 2010