Jueves, 3 de Enero de 2008

"Across the Universe": Mucho ruido y pocos Beatles

EFE ·03/01/2008 - 14:03h

EFE - La directora de cine estadounidense Julie Taymor (i) y el oscarizado compositor Elliot Goldenthal durante la presentación de la película "Across The Universe" en la segunda edición del Festival de Cine de Roma, en Italia, el 25 de octubre pasado.

El exceso con el que siempre coqueteó la vocación operística de la cineasta Julie Taymor en tándem con su marido, el músico Elliot Goldenthal, cae de golpe sobre la fábula colorista "Across the Universe", que desvirtúa la magia de The Beatles y la ahoga en toneladas de almíbar.

Con "Titus" (1999) habían sobrevivido a las ambiciones preciosistas de una propuesta anacrónica y monumental. "Frida" (2002) fue un paso más sofisticado y preciso hacia la combinación de lo esteta y lo sensible.

Pero la escala ascendente de Taymor y Goldenthal se ha desplomado con "Across the Universe", una ruidosa crónica vital dialogada con canciones de Lennon, McCartney, Starr y Harrison.

Las referencias devienen en sacrilegios, la explosión sensitiva en saturación. Tras demostrar una exquisita intuición musical, la zambullida en el género a lo "Moulin Rouge" (2001) derriba las barreras de la sana ambición para entrar en la petulancia vacua.

Así, la historia ha sido construida en torno a las canciones y no al revés, y eso es lo que acaba haciendo de "Across the Universe" un remiendo inverosímil, una coctelera en la que Taymor introduce Vietnam, hippies, patriotismo americano, amor y emigración.

La mezcla, desgraciadamente, no liga. Sólo se agitan ideas estancas y desordenadas de garrafón que dejan cierta sensación de resaca.

En ella resuenan ecos positivos, no obstante, por las excelentes voces y correctas aptitudes dramáticas de Evan Rachel Wood, Jim Sturgess, Joe Anderson, Dana Fuchs, Martin Luther McCoy y T.V. Carpio, capaces de adaptarse a los arreglos que pasean a The Beatles por el pop, el folk, el rock, la balada blanda o incluso el gospel.

Pero el ingenio Taymor-Goldenthal, por lo demás, se advierte de una manera vaga, embrionaria.

Llamar Jude y Lucy a los protagonistas es tomar el camino fácil, desde luego. Los dobles sentidos extraídos a temas como "I Want You (She's So Heavy)" y "Dear Prudence", en cambio, partían de una interpretación sagaz, posteriormente masacrada por un conjunto demasiado heterogéneo, forzado y superficial.