Jueves, 3 de Enero de 2008

La oposición critica a la Comisión Electoral, que niega presiones del Gobierno

EFE ·03/01/2008 - 10:27h

EFE - Imagen de la televisión nacional paquistaní que muestra al presidente, Pervez Musharraf dirigiéndose a la nación, ayer en Islamabad.

Los principales partidos opositores de Pakistán acusaron hoy al Gobierno de haber forzado a retrasar las elecciones a la Comisión Electoral, que negó sin embargo la existencia de presiones.

"Tenemos sospechas de que todo se debe a una decisión del Gobierno para comprar tiempo y no lo permitiremos", aseguró a Efe Farhatullah Babbar, el portavoz del Partido Popular de Pakistán (PPP), que dirigía la líder asesinada Benazir Bhutto.

La Comisión Electoral se había reunido este miércoles para debatir el aplazamiento de las elecciones -que estaban previstas para el 8 de enero-, ante la situación causada por el asesinato de la líder opositora Benazir Bhutto y las posteriores protestas de sus seguidores.

Tras horas de incertidumbre, la Comisión anunció su decisión de aplazarlas para subsanar "deficiencias", sobre todo en la región del Sindh, (sur), donde varias oficinas electorales fueron quemadas por furibundos seguidores de Bhutto en protesta por su asesinato.

"No existió ningún tipo de presión del Gobierno. La decisión fue tomada por la Comisión en pleno, tras examinar la realidad sobre el terreno", declaró hoy a Efe en conversación telefónica el portavoz de la Comisión Electoral, Kanwar Dilshad.

"El nuevo calendario no responde a una decisión política, sino a la realidad del terreno", añadió.

A pesar de las explicaciones de la Comisión Electoral, por el momento sólo la gubernamental Liga Musulmana de Pakistán-Q (PML-Q), aliada de Musharraf, ha dado su apoyo a la organización por la decisión de aplazar los comicios.

"Destruyeron las papeletas en 11 distritos. Algunos de nuestros candidatos fueron atacados ¿Cómo puede haber elecciones libres? Lo que hay que hacer es trabajar juntos para asegurarnos de que la atmósfera es libre y mantener la credibilidad", declaró al canal de televisión Dawn el portavoz del PML-Q, Tariq Azeem.

La decisión de posponer las elecciones ha sido recibida con un evidente desagrado por parte de los principales partidos de la oposición, que no ocultaron sus sospechas de que el aplazamiento busque beneficiar al partido de Musharraf.

El asesinato de Bhutto, hace justo una semana, había creado una ola de simpatía hacia el Partido Popular de Pakistán, que iba a acudir a los comicios con el brutal asesinato de la dirigente todavía presente en la memoria de los ciudadanos.

Así que, según la versión del PPP, las fuerzas gubernamentales, con el presidente Musharraf a la cabeza, invocaron la situación de inseguridad sólo con el fin de hallar una "justificación" para posponer las elecciones.

"No hay excusas. La situación no era tan mala", aseguró Babar, quien pidió además la sustitución de la presente Comisión Electoral por otra que cuente con la aprobación de todos los partidos.

Ese deseo de Babar fue refrendado por la segunda fuerza de la oposición, la Liga Musulmana de Pakistán-N, dirigida por Nawaz Sharif, que condenó también el aplazamiento de las elecciones.

"El aplazamiento está pensado para favorecer a los partidos del Gobierno. Pero no queremos dejarles la vía libre, así que en principio vamos a concurrir a las elecciones", aseguró a Efe el portavoz de la formación, Ahsan Iqbal.

Iqbal se mostró dispuesto a alcanzar un pacto con las demás fuerzas de la oposición respecto a sus principales demandas: la formación de un Gobierno de unidad nacional, una Comisión Electoral independiente y la dimisión de Musharraf.

Tanto PPP como PML-N -que fijará su posición definitiva en una reunión el próximo día 7- se han hecho guiños mutuos en las últimas horas para establecer conversaciones con vistas a los comicios, sobre los que ayer habló Musharraf en un discurso televisado a la nación.

Musharraf aseguró que su "deseo personal" era que se hubiera mantenido la fecha original, pero calificó de "necesaria y absolutamente correcta" la decisión de la Comisión.