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Miércoles, 4 de Agosto de 2010

Los controladores y Fomento, dispuestos a buscar una solución

Los controladores esperan un "gesto" por parte de Fomento antes de llevar a cabo una huelga que "no gusta a nadie"

PUBLICO.ES / EFE ·04/08/2010 - 19:07h

El ministro de Fomento, José Blanco. EFE/J.M. Castro

Los controladores aéreos y el Ministerio de Fomento se han mostrado hoy dispuestos a buscar una solución negociada al conflicto que mantienen desde hace seis meses y que ha generado una posible convocatoria de huelga por parte de ese colectivo de trabajadores para agosto.

Los motivos del pulso entre los controladores y Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA), que depende de Fomento, son las diferencias sobre el nuevo convenio colectivo. Esta nueva ley, aprobada por el Gobierno el 14 de abril, regula la navegación aérea. Otro de los puntos en liza son los dos decretos aprobados recientemente, uno que organiza los turnos de trabajo y otro que liberaliza estos servicios.

Aunque la convocatoria aún no se ha concretado y está pendiente de la reuniones que van a mantener desde hoy la Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA) y AENA, tanto el sector turístico como las aerolíneas han mostrado su profunda preocupación por el impacto económico que puede tener una huelga.

USCA no ha querido marcar una fecha del calendario para la huelga ni ha precisado si durará una jornada o varias, aunque ha reiterado que, de convocarse, ésta tendría lugar después del 16 de agosto, dados los plazos legales que deben respetarse.

Según ha indicado hoy en rueda de prensa Daniel Zamit, uno de los portavoces de USCA, será la Junta Directiva del sindicato la que deberá adoptar ahora la decisión, tras el mandato dado por los controladores, pero ha dejado "bien claro" que no se ha convocado ninguna huelga de momento.

En la consulta de ayer, el 98,25% de los controladores que acudieron a votar dijo sí a la huelga.

El secretario de Comunicación del sindicato, César Cabo, que también ha intervenido en la rueda de prensa, ha señalado que los controladores esperan un "gesto" por parte de Fomento antes de tomar una decisión y ha añadido que sería "bueno" que en la reunión de esta tarde entre las dos partes se lograra algún tipo de "acercamiento".

Cabo ha admitido que una huelga "no gusta a nadie" y ha explicado que la posibilidad de convocarla supone su última baza y se debe tomar como un "aviso" para AENA.

El portavoz sindical ha hecho hincapié en que el sindicato espera un gesto por parte de AENA y de Fomento. También ha avanzado que "una reunión con el ministro podría servir para encontrar una solución".

El ministro de Fomento, José Blanco, tras calificar de "injustificada" la convocatoria de huelga y acusar a los controladores de querer mantener sus privilegios, ha mostrado su intención de "dialogar", aunque siempre dentro de la nueva ley.

Según USCA, Blanco debe decidir si quiere una huelga, porque, a juicio del sindicato, lleva seis meses sin permitir avances en las negociaciones del convenio y "provocando" con decretos, como los dos últimos que regulan el trabajo de los controladores y que "aún no han salido publicados en el BOE". USCA ha criticado también la política de formación de los nuevos controladores, que podrán seguir cursos en entidades privadas. Según Zamit, con esta medida, los aspirantes tendrán que pagar 35.000 euros por un curso de torre y 45.000 por un curso de radar.

Aunque la huelga aún no se ha convocado, se multiplican las reacciones desde los sectores turístico y del transporte aéreo, puesto que agosto es fundamental para ellos por la llegada de turistas a España.

Las aerolíneas han denunciado hoy, en un comunicado conjunto, las graves consecuencias que para los viajeros, las empresas del sector y la economía tendrá la posibilidad de una huelga, incluso si finalmente no se materializa.

Las asociaciones ACETA, AECA, ACA y ALA pedirán a Fomento que, en caso de huelga, fije unos servicios mínimos que garanticen el transporte aéreo.

El secretario general de la Mesa del Turismo, Félix Arévalo, ha mostrado su rechazo a la posible huelga de los controladores y ha advertido de que las consecuencias para el sector serán "muy fuertes".