Miércoles, 2 de Enero de 2008

El PSOE responde a la Iglesia: «No daremos ningún paso atrás»

Rodríguez Zapatero recuerda que en la España de la Constitución «cabe todo el mundo»

MARÍA JESÚS GÜEMES/ RAÚL BOCANEGRA ·02/01/2008 - 17:17h

José Luis Rodríguez Zapatero no quiere entrar en polémicas. Por eso mismo, el presidente del Gobierno aprovechó ayer su primer acto del año en Almonte (Huelva) para responder a las críticas que surgieron en la concentración de los obispos del pasado domingo, haciendo un acopio de diplomacia.

A juicio del jefe del Ejecutivo socialista, en "la España de la Constitución cabe todo el mundo, piense como piense, profese una religión o no la profese". Para Zapatero es lo que quiere la inmensa mayoría de los españoles, por lo que nuestro país "continuará así".

Con él estaba el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, quien fue más duro en sus declaraciones. El líder de los socialistas andaluces recalcó que los españoles "no tienen el concepto tan arcaico, ultraconservador e integrista" de los cardenales. Chaves tiene claro que la familia no es "la de hace 40 o 50 años" y que este vínculo es fundamental pero no sólo en el ámbito cristiano sino en todos. Por eso, considera que "los obispos, igual que nosotros respetamos a las familias cristianas, deberían respetar a todas aquellas que se rigen por valores cívicosy democráticos recogidos enla Carta Magna".

Comunicado

En las filas socialistas están indignados por los ataques de la Iglesia. La Ejecutiva Federal del PSOE lanzó ayer un comunicado para recordarle a la
jerarquía eclesiástica que "es la sociedad la que tiene, a través de sus representantes, la potestad de ordenar los principios de libertad individual y de convivencia para todos los ciudadanos". Por eso, inciden, quienes deliberadamente ignoran o no respetan estos principios se apartan de los fundamentos de la democracia".Bajo el título de Las cosas en su sitio, el PSOE expresa su respeto al derecho de los ciudadanos de reunirse libremente y a celebrar actos litúrgicos pero quiere "salir al paso" de las manifestaciones vertidas en el acto del pasado 30 de diciembre.

En cuatro puntos, los socialistas afirman que en estos últimos años "nuevas leyes han avanzado en la extensión de derechos y políticas sociales precisamente en favor de las familias". Como ejemplo ponen las medidas que se han adoptado para promover la natalidad, para conciliar vida laboral y familiar, para dignificar a las familias de jubilados conpensiones más bajas, para apoyar a aquellas que tienen personas dependientes... También recuerdan aquellas nuevas leyes que han ampliado los derechos para que se casen personas del mismo sexo o se pueda poner fin a una relación conyugal rota "sin tener que sufrir dilaciones injustificadas".

Desde la Ejecutiva Federal se asegura que los socialistas no darán "ningún paso atrás". Además, explican que "la fortaleza de la democracia consiste en la garantía de la convivencia de opciones ideológicas, morales y religiosas distintas, sin aceptar la imposición de ninguna en particular"."En un régimen de libertades, la fe no se legisla. La legitimidad de los valores y de las reglas de la convivencia emana de los principios y procedimientos constitucionales. No hay más legitimidad que la legitimidad constitucional", añade el texto oficial.

Legítimas pero no impuestas
Dos ministros han aprovechado la ocasión para demostrar su preocupación. Miguel Ángel Moratinos calificó de "inaceptables" las afirmaciones de los obispos y la de Vivienda, Carmen Chacón, consideró que las pretensiones de la Iglesia son "legítimas" pero que "no puede pretender imponerlas". Desde su blog, el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, sugirió a la Iglesia que antes de pedir el voto "directa o indirectamente" para el PP, exija a este partido que incluya en su programa electoral la derogación de leyes como la del Divorcio o el Aborto.