Miércoles, 2 de Enero de 2008

Reuniones entre funcionarios y representantes de secuestradores de Somalia

EFE ·02/01/2008 - 15:07h

EFE - Fotografía de archivo de la cooperante argentina Pilar Bauza, mientras examina a un niño. Bauza y la médico española Mercedes García, ambas integrantes de Médicos sin Fronteras, fueron puestas en libertad tras permanecer secuestradas en la región somalí de Puntlandia.

Funcionarios de Puntlandia y personas vinculadas con los secuestradores de una médica española y una enfermera argentina se han reunido en las últimas horas en la localidad somalí de Bosaso para buscar una solución al problema.

Fuentes oficiales dijeron a Efe que hoy se reanudó la reunión comenzada ayer martes en un edificio del Gobierno de esta ciudad, en el extremo nordeste del Somalia.

En Bosaso fueron secuestradas el miércoles 26 de diciembre la española Mercedes García y la argentina Pilar Bauza, por cuya liberación los secuestradores han exigido un rescate de 250.000 dólares, una demanda habitual en casos parecidos registrados en Puntlandia.

Las fuentes indicaron que en la reunión participó el presidente de Puntlandia, Adde Musse, que tiene su sede en la población de Garowe, unos 400 kilómetros al sur de Bosaso, y que se ha puesto al frente de las gestiones para resolver el caso.

Las dos profesionales trabajaban en Bosaso para la organización Médicos sin Fronteras (MSF) y fueron secuestradas cuando cumplían sus funciones en un campamento de desplazados que atiende esa organización.

Un responsable de la seguridad de Bosaso, Ali Hassan, expresó a Efe su esperanza de que el cautiverio pueda tener un pronto desenlace, aunque no dio detalles sobre las razones que justifican esa esperanza.

La fuente manifestó que las gestiones están encaminadas a poner en libertad a los dos rehenes, pero sin abonar el rescate exigido por los secuestradores.

Las dos rehenes y la banda que las capturó se encuentra en una zona montañosa a las afueras de Bosaso, donde suelen esconderse inmigrantes clandestinos que quieren desplazarse hacia Yemen cruzando el golfo de Adén.

A raíz de este secuestro, MSF se ha visto obligado a evacuar a por lo menos siete miembros de esa organización de la provincia de Shabelle Central, según informaron ayer fuentes oficiales.

El comisario de Jowhar, Mohamed Omar Deel, señaló que la salida de los profesionales de MSF está vinculada con el secuestro de Bosaso, y anunció que la organización ha prometido que regresarán cuando se resuelva este conflicto.

En Bosaso se mantiene siguiendo el caso el embajador de España en Kenia, Nicolás Martín Cinto, y el encargado de negocios de la embajada de Argentina en Nairobi, Fernando Rolandelli, así como representantes de MSF-España.

Los secuestros y las acciones de piratería en las aguas de Puntlandia son la principal fuente de ingresos irregulares en esa zona del Somalia.

El 16 de diciembre fue secuestrado también en Bosaso el cámara francés Gwen Le Gouil y sus captores pidieron un rescate de unos 100.000 dólares.

El periodista fue puesto en libertad el 24 de diciembre, sin que se haya confirmado que se abonó el dinero requerido.

Las autoridades de la región semiautónoma de Puntlandia han responsabilizado de este secuestro a miembros del subclan Warsangeli, del clan Harti.