Martes, 1 de Enero de 2008

La campaña se calienta a diez bajo cero

El pequeño estado de Iowa elige mañana sus candidatos para las elecciones presidenciales en EEUU

ISABEL PIQUER ·01/01/2008 - 21:24h

La familia Clinton celebró el fin de año en Iowa, dónde las encuestas no auguran nada bueno a Hillary. AFP

Es la fiesta de fin de año de los Clinton. Un grupo de rock local distrae a las 400 personas que llenan el patio acristalado de Capitol Square, un edificio de oficinas algo desangelado en el centro de Des Moines (Iowa). Grandes banderas estadounidenses y guirnaldas de Navidad adornan paredes y escaleras. Son las diez de la noche y la pareja estrella hace finalmente su aparición en el escenario, con el estruendo de los aplausos: Bill y Hillary, cogidos de la mano, y detrás, Chelsea, siempre sonriente y profesional.

Fuera, el viento ha vuelto a levantarse. Hace diez grados bajo cero en la capital del estado de Iowa y las calles están desiertas. Habían prometido un discurso. Al final serán solamente unas palabras, bajo la constante mirada de las cámaras y de los cientos de periodistas que han empezado a aterrizar en el estado rural para cubrir las primarias de mañana.

"Mi buena resolución para el 2008 es ganar esta campaña", empieza Hillary, "así que espero que todos vosotros y vuestras familias vayáis al caucus (elección) del día 3, para elegir a un candidato que defienda los intereses de la clase media". Bill cuenta lo bien que lo está pasando en Iowa y "lo bien que me habéis acogido".

El ex presidente sigue ganándose los mayores vítores. Desde hace cuatro días recorre incesantemente las cuatro esquinas de este estado cuadrado, vendiendo losméritos de su mujer.

Pero falta entusiasmo en la familia Clinton. El último sondeo, publicado ayer por el diario local Des Moines Register sitúa a la candidata siete puntos detrás de su máximo rival, Barak Obama, (32% contra 25%), y casi empatada con John Edwards (24%). No son buenos datos para tanto esfuerzo, sobre todo si se trasladan a la siguiente etapa, New Hampshire, el día 8.

Hillary Clinton cuenta con cientos de voluntarios repartidos por todo Iowa para movilizar a sus seguidores y en particular a los más mayores, los que más la han apoyado hasta ahora, y los que menos ganas tendrán de salir una gélida noche de invierno (los caucus se celebran al final de la tarde) para ir a votar. Es una máquina impresionante que tiene localizados a los indecisos, que acosa con constantes llamadas telefónicas, y almacena palas para despejar la nieve de los jardines si arrecia el temporal.

Edwards y Obama en auge

Los otros contendientes también tienen a los suyos en pie de guerra, analizando datos, intentando encontrar la estrategia adecuada. Obama celebró el fin de 2007 en Ames, una pequeña localidad al norte de Des Moines, y Edwards lo hizo aún más al norte, en Mason City.

El primero espera motivar a los jóvenes, que nunca han participado en este proceso, para consolidar su avance; el segundo, que ya hizo campaña aquí en 2004, cuenta con una legión de fieles y podría dejar a Clinton en tercer lugar.

Del lado republicano, las últimas cifras confirman el despegue del candidato baptista, Mike Huckabee, seis puntos por delante del ex gobernador de Massachusetts, Mitt Romney (32% contra 26%). Es un duelo a dos. El tercer puesto, muy por debajo, es para el veterano John McCain (13%), que consigue mantenerse vivo en la carrera.

Rudolph Giuliani ni aparecerá por Iowa. Ha dado el estado por perdido.
Huckabee se siente cómodo aquí. Los granjeros de Iowa le recuerdan a los de Arkansas, donde fue gobernador durante diez años. Comparte el lenguaje y las referencias de un electorado religioso, conservador, anti-Washington, y que no ve con muy buenos ojos a los candidatos patricios y adinerados republicanos.

El lunes por la noche, Huckabee reunió a sus seguidores en el country club de Wakonda, a las afueras de Des Moines para animar "una revolución histórica" y recordar que "todavía quedan 11 duros meses por delante".
33 años casados con Mike Janet, su mujer, le presentó a un público enfervorecido, con los canapés en una mano, y los panfletos electorales en la otra. "Mike es tal y como lo veis, es la misma persona ante vosotros y lo será en la Casa Blanca. Llevo casada con él más de 33 años y le conozco bien".

Huckabee siempre sonriente, usando y abusando del sentido del humor que le ha convertido en la gran sorpresa de estas primarias, habla de la gran noticia del día en el microcosmos electoral, su decisión de retirar un anuncio negativo contra su rival Romney. Y ni corto ni perezoso, Huckabee cogió la guitarra de la orquesta que hasta había estado amenizando la velada con melodías de Sinatra y empezó a tocar su versión de la canción de los Beatles A hard days night