Martes, 1 de Enero de 2008

La liberación de tres secuestrados de las FARC empieza el 2008 en medio de la frustración

EFE ·01/01/2008 - 18:22h

EFE - El presidente de Venzuela, Hugo Chávez, conversa con Clara González de Rojas, madre de la secuestrada Clara Rojas, después de haberse abortado la misión de rescate de tres rehenes de las FARC.

La liberación de tres secuestrados de las FARC empieza hoy el 2008 en medio de la frustración después de que esta guerrilla denunciara que el proceso se suspendió debido a operaciones militares y que el presidente Álvaro Uribe revelara que el niño Emmanuel está al cuidado de una entidad oficial.

La decepción por la entrega de los tres secuestrados se inició con la denuncia, en una carta de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) al presidente venezolano, Hugo Chávez, de presuntas operaciones militares en la zona en la que se haría el recibimiento.

De manera simultánea, el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, señaló que la guerrilla no entregaba a los rehenes que prometió porque no tiene a Emmanuel, hijo de la ex candidata a la Vicepresidencia Clara Rojas, que su Gobierno sospecha estaría en Bogotá al cuidado de un organismo gubernamental.

Según Uribe, el menor, que debe tener 3 años y medio, está bajo custodia del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), con el nombre de Juan David Gómez Tapiero, después de ser entregado el 16 de junio de 2005 en la regional de ese organismo en San José del Guaviare, capital del departamento selvático del Guaviare (sur).

Chávez no tardó en reaccionar, y en Caracas dijo que no creía en la hipótesis de Uribe.

La revelación fue hecha por Uribe, ante periodistas nacionales e internacionales en la Base Aérea de Apiay, vecina a la ciudad de Villavicencio (centro). El mandatario añadió que las autoridades investigan si el menor es Emmanuel, procreado en cautiverio y fruto de una relación de Clara Rojas con un guerrillero.

"Las FARC no han cumplido el compromiso de liberar a los secuestrados porque no tienen en su poder al niño Emmanuel", dijo el presidente, quien agregó que al menor ya le hicieron pruebas de ADN y esperan información genética de la madre de Rojas y otros familiares para contrastarlas.

Uribe planteó esa hipótesis al Gobierno venezolano y a delegados de siete países garantes de la operación de entrega de Rojas, Emmanuel, y la ex congresista Consuelo González de Perdomo.

Para Uribe, este caso es una flagrante violación al Derecho Internacional Humanitario (DIH) y a los derechos de los niños.

Pero para Chávez, Uribe "miente", y lo acusó de "dinamitar" la operación para el rescate de los rehenes.

"Acuso al presidente de Colombia de estar mintiendo, de estar manipulando", dijo Chávez a periodistas en la noche del 31 de diciembre.

Uribe también negó el argumento de la guerrilla de que en la zona de la eventual entrega haya operaciones del Ejército y, junto al comandante de las Fuerzas Militares, general Freddy Padilla de León, aseguró que hace más de dos semanas no hay acciones en varios departamentos del sur y este del país.

En Bogotá, el expresidente colombiano, Ernesto Samper (1994-1998) se declaró "perplejo" por la hipótesis de Uribe y consideró que las FARC no habrían ofrecido a Emmanuel si no lo tuviesen.

El ex asesor de paz en el Gobierno de Andrés Pastrana (1998-2002), Lázaro Vivero, opinó que es triste que "sigamos en lo mismo", respecto a las denuncias, y dijo que "es urgente" una mesa de diálogo para evitar que cada uno siga "teniendo justificación para hacer lo que se le da la gana".

El obispo de la ciudad de Barrancabermeja (centro norte), Jaime Prieto Amaya, se refirió a la situación diciendo que en la guerra la "primera que sufre es la verdad" y remarcó: "en la guerra, ¿a quién creerle?".

Los garantes internacionales, encabezados por el ex presidente argentino Néstor Kirchner, y que aguardaban en Villavicencio, base de la misión humanitaria, a que las FARC dieran las coordenadas para acudir por los rehenes en los helicópteros y aviones venezolanos dispuestos, regresaron a sus países decepcionados.

Los mismos garantes, sin embargo, anunciaron que regresarían cuando haya condiciones.

Los delegados del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), por su parte, dijeron que seguirán otros días en Villavicencio a la espera de cualquier comunicación de la guerrilla.