Martes, 1 de Enero de 2008

Muere el diplomático estadounidense herido a balazos en Jartum

El Gobierno sudanés descarta que se trate de un atentado y maneja la hipótesis de una disputa callejera acabada en tragedia

EFE ·01/01/2008 - 14:28h

Imagen de archivo de las calles de Jartum. EFE

Un diplomático estadounidense y su chófer sudanés han fallecido tras ser atacados a balazos su vehículo en Jartum, un incidente que según insistieron las autoridades sudanesas, no se trata de un acto terrorista.

El diplomático fue alcanzado por cinco balazos mientras circulaba a bordo de su coche esta madrugada en un barrio del este de Jartum. Horas más tarde, la embajada de Estados Unidos en la capital sudanesa anunció su muerte en un comunicado.

"A primeras horas de la mañana, un oficial estadounidense que trabajaba para la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) resultó herido por varios disparos. Esta tarde, murió a causa de esas heridas", indicó la nota. "Trabajamos junto a las autoridades locales para investigar el incidente", especificó. El chófer sudanés murió inmediatamente.

El diplomático fallecido es John Michael Granfield, de 33 años, que trabajaba para la USAID en el sur semiautónomo de Sudán. El chófer fue identificado como Abdel Rahman Abas, de 40 años.

¿Ataque deliberado o disputa callejera?

El ministerio sudanés del Interior, por su parte, emitió un comunicado en el que no calificó lo ocurrido de atentado, aunque los primeros datos sobre el asalto parecen acreditar la hipótesis de que se trató de un ataque deliberado.

El vehículo del diplomático, un todoterreno de gran cilindrada, fue interceptado por otro coche en una calle del barrio residencial de Riad y sus ocupantes abrieron fuego, indicaron las fuentes oficiales. "El chófer murió en el acto mientras que el otro ocupante del coche diplomático recibió cinco disparos en la mano, el hombro derecho y el vientre", señaló un comunicado.

Sin embargo, el ministerio de Relaciones Exteriores ofreció otra versión de los hechos, aunque descartó también la pista terrorista, tras calificar el incidente de "aislado". Para la cancillería sudanesa, el coche del diplomático se vio envuelto en una disputa que degeneró cuando numerosos sudaneses celebraban la llegada del año nuevo.

El ministerio del Interior no citó en su nota informativa las celebraciones de Año Nuevo como motivo que pudo provocar el incidente.

Un responsable anónimo cercano a los servicios secretos y citado por la agencia sudanesa Media Center (SMC) afirmó que no existe ninguna "pista de una acción terrorista organizada".

El ataque, en todo caso, tuvo lugar en un país donde ha crecido la hostilidad hacia Estados Unidos, a causa de la posición del gobierno norteamericano ante la crisis de Darfur. Washington acusa a Jartum de protagonizar un "genocidio" en esa región del oeste sudanés, donde unas 200.000 personas han muerto en los últimos cinco años.