Archivo de Público
Miércoles, 14 de Julio de 2010

Los antidepresivos calmarían a bebedores violentos en el hogar

Reuters ·14/07/2010 - 19:21h

Una combinación de antidepresivos, orientación psicológica para dejar de beber y terapia conductual reduciría las tendencias violentas en los hombres alcohólicos.

Un equipo en Estados Unidos halló que agregar fluoxetina (Prozac) al tratamiento para dejar de beber y la terapia conductual daba mejor resultado para reducir el enojo y la agresión en los hombres alcohólicos con antecedentes de violencia contra sus parejas.

El ensayo fue pequeño (sólo incluyó 24 participantes) y duró tres meses, pero los resultados abren el camino a estudios más grandes, según el equipo de David T. George, del Instituto Nacional de Abuso de Alcohol y Alcoholismo.

Se estima que el 70 por ciento de quienes ejercen violencia doméstica son alcohólicos.

Por ahora, la terapia conductual es el tratamiento de primera elección, a menudo a través de programas ordenados por un tribunal. Pero el equipo apuntó que estudios previos sugieren que esos enfoques no reducen la conducta violenta.

Para el estudio, publicado en Journal of Clinical Psychiatry, los investigadores reunieron a 60 hombres que necesitaban tratamiento para el alcoholismo y habían ejercido violencia contra su pareja.

Todos los participantes recibieron tratamiento contra la dependencia del alcohol sumado a terapia conductual y sesiones en grupos de autoayuda, como Alcohólicos Anónimos.

Además, hicieron terapia cognitiva conductual personalizada para reducir la violencia doméstica. El objetivo fue ayudarlos a reconocer las "amenazas percibidas" que disparaban su agresividad y desarrollar reacciones no violentas.

Aparte de esas terapias, la mitad de los hombres recibieron una dosis de fluoxetina diaria durante tres meses. El resto recibió cápsulas de placebo y actuó como grupo de control.

Pero sólo 24 participantes completaron el estudio; muchos abandonaron porque habían vuelto a beber y reingresaron al tratamiento con internación.

Aún así, entre los hombres que terminaron el ensayo, los que tomaron antidepresivos lograron mayores reducciones en mediciones estándar del enojo, la irritabilidad y la agresividad.

Según el equipo de George, la administración de antidepresivos en este contexto supone que aquellos que cometen violencia doméstica tienen una "mayor sensibilidad" a los factores de estrés ambientales, con un posible rol de los mensajeros químicos del cerebro como la serotonina, que está involucrada en la regulación del humor.

La fluoxetina pertenece a la clase de antidepresivos conocidos como inhibidores de la recaptación de serotonina selectiva, que son diseñados para reforzar la acción del neurotransmisor.