Archivo de Público
Sábado, 3 de Julio de 2010

Orgullosos: Las caras de la Marcha LGTB 2010

CHRISTIAN GONZÁLEZ ·03/07/2010 - 23:06h

CHRISTIAN GONZÁLEZ - Liliana viene de Sicilia. Para ella, la Marcha LGTB es sobre todo una forma de pasarlo bien. "Aunque es un poco exagerado tanto color y tan poca ropa", opina, "porque puede parecer lo que no es". Le encantaría que toda Europa tuviese una legislación como la española.


CHRISTIAN GONZÁLEZ - "Cristo acoge no margina". Este texto reza en la pancarta que Victor y decenas de personas más pasean por la Gran Vía. Cristiano y homosexual, este madrileño cree que la Iglesia debe olvidar su visión de la pareja destinada a la procreación.


CHRISTIAN GONZÁLEZ - Para Arnaldo la Marcha del Orgullo LGTB debe ser vista como una fiesta. "Yo lo veo como una fiesta de disfraces, para pasarlo bien", comenta este barcelonés. Como la mayoría, tiene miedo a que la gente piense que los homosexuales son siempre como en el Orgullo.


CHRISTIAN GONZÁLEZ - Felix. Madrid. Destaca el carácter desenfadado de la marcha. "Es una forma de demostrar el buen rollo que tenemos".


CHRISTIAN GONZÁLEZ - Barbara viene desde Toledo a apoyar a un amigo gay. Relata que en Toledo no hay tanta libertad como en otras ciudades más grandes y aún es complicado "ser diferente".


CHRISTIAN GONZÁLEZ - Vicenç forma parte de la 'Coordinadora Gai Lesbiana' de Barcelona. Viene con sus compañeros a dar a conocer un teléfono de ayuda a homosexuales: el 900 ROSA. El teléfono es el 900 601 601.


CHRISTIAN GONZÁLEZ - Antonio, con un megáfono, es de los que más grita. En su opinión, tras la consecución de los derechos, falta concienciación. "El problema ahora está en los institutos y los colegios y es la intolerancia que algunas personas mantienen", asegura.


CHRISTIAN GONZÁLEZ - Francisco preside una nutrida representación de riojanos de la asociación GYLDA (Gays y Lesbianas de Aquí). Hace hincapié en la importancia de la educación para conseguir una sociedad más tolerante.


CHRISTIAN GONZÁLEZ - Ataviada con la bandera arcoiris, Laura -que viene de Gandía- cuenta que los adolescentes aún lo pasan mal. "En el colegio, en el instituto el insulto más común es el que ataca a la condición sexual". Afortunadamente, cree que la cosa cambia poco a poco.