Miércoles, 16 de Junio de 2010

Brote bacteria E.coli en granja británica "pudo haberse evitado"

Reuters ·16/06/2010 - 15:45h

Por Tim Castle

El brote de una peligrosa cepa de E.coli registrado en una granja en Gran Bretaña el año pasado podría haberse evitado si los visitantes se hubieran alejado de las heces de los animales, según un reporte.

El caso, que afectó a 93 personas, en su mayoría niños, fue agravado por la lenta reacción de las autoridades de salud en el período previo al cierre de la granja, ubicada en Surrey, de acuerdo a la investigación.

Sólo 33 personas hubieran sido víctimas de la infección si las autoridades hubieran actuado antes, agregó.

Ocho de los niños afectados necesitaron diálisis y algunos quedaron con daño permanente en el riñón. En un momento del brote, registrado entre agosto y septiembre pasado, las víctimas ocupaban la totalidad de los servicios de tratamiento renal agudo infantil en Londres.

Algunas familias de los niños afectados se están preparando para tomar acciones legales contra la granja.

En un reporte de 250 páginas, la investigación dijo que un equipo de control formado por concejales locales, autoridades médicas y la Agencia de Protección de la Salud (HPA por su sigla en inglés) actuó "excepcionalmente tarde".

Según el informe, hubo una demora inaceptable en las medidas de control en la Granja Godstone.

Además, agregó que el público debe recibir información acerca de los peligros de la bacteria E.coli O157 y de cómo se pueden minimizar los riesgos con un cuidadoso lavado de manos, sobre todo en los niños jóvenes.

Los casos de E.coli O157 son raros, pero sus consecuencias, que incluyen diarrea con sangre y falla renal, son severas y hasta pueden ser fatales, especialmente para las personas muy jóvenes y muy ancianas.

La bacteria vive en las tripas de animales rumiantes como vacas, ovejas y cabras y es transmitida a través del contacto con sus heces. El lavado de manos es esencial para prevenir que ingrese al sistema digestivo humano.

"Este brote probablemente se podría haber evitado si se hubiera prestado más atención a prevenir que los visitantes se expongan a las heces de los animales", dijo el profesor George Griffin, que dirigió la investigación.

Godstone Farm, que volvió a abrir sus puertas, recibe más de 200.000 visitantes por año.

El viernes anterior al feriado bancario de fines de agosto pasado se reportaron tres supuestos casos de E.coli relacionados con la granja. Pero pasó una semana hasta el cierre voluntario del principal establo, que contiene ovejas, cabras y cerdos donde los niños habían jugado con los corderos.

Recién al lunes siguiente se reunió un equipo de control, y la granja no cerró totalmente hasta una semana después.

La infección se incuba por un número de días antes de que aparezcan los síntomas. Si el establo hubiera cerrado el viernes, antes del feriado bancario, hubieran habido sólo 33 casos, un tercio de los que se dieron finalmente, dijo el equipo de investigadores.