Lunes, 14 de Junio de 2010

La terapia conductual y el ejercicio alivian la fibromialgia

Reuters ·14/06/2010 - 18:31h

Por Amy Norton

Una combinación de terapia conductual y un tratamiento físico individualizado aliviaría los síntomas en personas con fibromialgia grave, según un nuevo estudio.

La fibromialgia es un síndrome que produce dolores generalizados, molestias en "puntos blandos" del cuerpo y síntomas como fatiga y trastornos del sueño. Afecta a unos 5 millones de adultos en Estados Unidos, principalmente mujeres de mediana edad.

Se desconoce la causa de la enfermedad, que es difícil de tratar. Los métodos tradicionales incluyen analgésicos, antidepresivos, terapia cognitiva conductual y ejercicio físico.

Estudios recientes revelaron que la combinación de esas terapias es mejor que cualquier enfoque único.

Una revisión de nueve ensayos halló que, por lo menos en el corto plazo, los pacientes con fibromialgia tratados con varias terapias sintieron menos dolor, depresión y fatiga que aquellos que recibieron una sola terapia.

Varios estudios habían observado que la combinación de la terapia cognitiva conductual (TCC) y el ejercicio es efectiva y tiene "posibilidades de mejorar", según Saskia van Koulil, del Centro Médico Nijmegen de la Universidad Radboud, en Holanda.

De modo que el equipo de van Koulil decidió probar un enfoque "a medida" de la TCC y el ejercicio.

El estudio se concentró en los pacientes con fibromialgia de alto riesgo, cuyos síntomas causan gran estrés, según cuestionarios estandarizados sobre la ansiedad y la depresión.

El equipo dividió a los pacientes en dos grupos según cómo manejaban el dolor: los que evitaban ciertas actividades porque temían que agravara sus síntomas y los que no las evitaban.

Los pacientes de ambos grupos realizaron al azar 16 sesiones de TCC más ejercicio o formaron parte de una lista de espera terapéutica.

La TCC busca que las personas puedan reconocer patrones y respuestas emocionales que inducen los síntomas y que adopten herramientas prácticas para modificar la conducta.

Las sesiones de TCC se diseñaron para ayudar a superar el miedo al dolor y fijar objetivos para aumentar las actividades diarias en el grupo de pacientes que las evitaba.

En cambio, en el grupo de pacientes que trataba superar el dolor, la TCC los alentó a fijar metas más reales y a evitar excederse en sus actividades diarias. Todos los pacientes realizaron una sesión de ejercicio con un fisioterapeuta después de cada sesión de TCC.

El equipo halló que, inmediatamente después del tratamiento y a los seis meses, ambos grupos respondieron mejor que el grupo en lista de espera.

A los seis meses, dos tercios de los pacientes tratados mejoraron significativamente en alguno de los indicadores de bienestar físico (dolor, fatiga y discapacidad), a diferencia de un tercio de los pacientes en lista de espera.

El 62 por ciento de los participantes tuvieron menos síntomas de ansiedad y depresión, a diferencia del 33 por ciento del grupo en lista de espera.

"Mejorar significativamente" significa que los pacientes tuvieron cambios evidentes en sus actividades cotidianas, explicó van Koulil.

FUENTE: Arthritis Care & Research, online 2 de junio del 2010.