Jueves, 10 de Junio de 2010

Buen cuidado en hogares sustitutos acelera desarrollo huérfanos

Reuters ·10/06/2010 - 19:23h

Por Anne Harding

Un buen cuidado es clave para ayudar a los niños con necesidades sociales a recuperar el crecimiento, indicó un estudio en Rumania.

Las privaciones pueden retrasar el desarrollo, pero los chicos pueden reponerse si se los envía a un ambiente más cálido, explicó el equipo de la doctora Dana E. Johnson, de la University of Minnesota, en Minneapolis.

El Programa de Intervención Temprana de Bucarest agrupó a 136 niños sanos que vivían en orfanatos y los asignó al azar a familias sustitutas o a seguir institucionalizados. Luego los comparó con 72 niños sanos que nunca habían estado en un orfelinato.

Esto permitió al equipo de Johnson estudiar un fenómeno poco conocido. Dado que el cuidado en hogares sustitutos era "muy raro" en Rumania al iniciar el estudio, los investigadores y el gobierno rumano decidieron que enviar a algunos niños a orfanatos no violaba principios éticos.

El equipo investigó si la calidad de los cuidados que los niños recibían influía en su crecimiento y su desarrollo mental. Los niños tenían entre 5 y 32 meses al inicio del estudio, y se los siguió hasta que tenían 30, 42 y 54 meses de edad.

Los autores calificaron la calidad de los cuidados al inicio del estudio y en cada cita durante el seguimiento. La sensibilidad, el afecto físico, la calidez, el respeto y la aceptación de parte de los cuidadores fueron positivos, mientras que la falta de apego resultó negativa.

Al inicio de la investigación, la calidad de los cuidadores de los niños institucionalizados era de 2 en una escala del 1 al 4, "lo que no revela una buena situación", dijo Johnson a Reuters Health. Si bien la calidad del cuidado en las familias sustitutas tendió a ser superior, no siempre fue así.

Los niños de orfanatos eran significativamente más pequeños que los que nunca habían estado institucionalizados. Además, eran más bajos, pesaban menos y tenían una circunferencia de cabeza más pequeña.

Los 63 niños derivados a hogares sustitutos recuperaron altura y peso más rápido y alcanzaron la talla para su edad en un año. Pero el crecimiento no mejoró en los 62 niños que siguieron institucionalizados.

Los niños derivados a hogares sustitutos antes de cumplir un año de vida fueron los que más crecieron. Y cuanto mayor calidad tenía el cuidado recibido, mayor era el crecimiento.

Todo esto, para Johnson, demuestra que darles comida a estos niños no es suficiente. "Obtener el alimento suficiente no es poner una caja de comida en la mesa familiar y decir 'aquí está'", señaló.

Gran parte de la interacción entre padres e hijos se concentra en la comida, pero Johnson destacó que los padres y otros cuidadores son responsables de lograr que esa interacción sea lo más cariñosa posible.

FUENTE: Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine, junio del 2010.