Jueves, 10 de Junio de 2010

¿Beber un poco de alcohol en el embarazo tiene algún beneficio?

Reuters ·10/06/2010 - 19:05h

Por Megan Brooks

Beber una copa de vino por día en el embarazo, ¿ayudaría a que los hijos se comporten mejor? Quizás, según un nuevo estudio.

Los autores hallaron que los hijos de mujeres que habían bebido entre dos y seis copas por semana o una por día en los primeros meses del embarazo tendían a tener una conducta "más positiva" que los de las mujeres que no habían bebido alcohol durante la gestación.

"Eso significa que los niños de las bebedoras moderadas tenían menos problemas emocionales y conductuales en la infancia y la adolescencia", indicó a Reuters Health la doctora Monique Robinson, del Instituto de Investigación de Salud Infantil Teletho, en West Perth, Australia.

El estudio, publicado en la revista de obstetricia y ginecología BJOG, está basado en datos recolectados durante 14 años por el Western Australian Pregnancy Cohort (Raine) Study.

El 59 por ciento de las participantes no había bebido al comienzo del embarazo; el 20 por ciento había consumido hasta una copa por semana; el 15 por ciento había bebido entre dos y seis copas semanales; el 3 por ciento entre siete y 10 copas por semana, y el 2 por ciento, 11 o más copas semanales.

A los 2.370 niños se les evaluó la conducta cada dos o tres años, entre los 2 y 14 años de edad.

A diferencia de los hijos de las mujeres que no habían bebido en el primer trimestre, los de quienes habían consumido entre dos y seis copas semanales se portaron mejor en esos 14 años, según una lista de evaluación estandarizada que utilizan los psicólogos.

Los hijos de las bebedoras moderadas a livianas al comienzo del embarazo tuvieron un riesgo menor y "clínicamente significativo" de internalizar y externalizar las conductas que los hijos de las no bebedoras.

En el primer caso, la negatividad se internaliza, por ejemplo mediante la depresión, y en el segundo caso se manifiesta, como con la agresión.

A los 14 años, 127 hijos (14 por ciento) de las no bebedoras internalizaban los problemas y 159 (18 por ciento) los externalizaban.

En cambio, sólo 32 hijos (10 por ciento) de las mujeres que habían bebido hasta dos y seis copas semanales internalizaban los problemas y 45 (13 por ciento) los externalizaban.

Estudios previos habían demostrado que las personas que beben con moderación son mentalmente más saludables que los no bebedores y los adictos, lo que explicaría los nuevos resultados.

También existirían causas biológicas. Tomar bajas dosis de alcohol en el embarazo tranquilizaría a la futura madre, lo que quizás tendría un efecto calmante en los hijos.

"Dada la información disponible sobre los peligros del consumo de alcohol en el embarazo, estos resultados parecen sorprendentes", dijo Robinson.

El síndrome de alcoholismo fetal, por ejemplo, es una enfermedad conocida. "Por eso, tenemos que ser cautelosos al generalizar los efectos del consumo excesivo de alcohol al consumo leve; no son lo mismo", advirtió.

Robinson señaló que existen estudios que asociaron el consumo leve de alcohol en el embarazo con efectos cognitivos positivos en los niños. "Pero esos resultados suelen opacarse por la atención que reciben los daños que produce el consumo excesivo de alcohol", agregó.

Con casi la mitad de los embarazos en Australia no planificados, al igual que en Estados Unidos y el Reino Unido, los nuevos resultados deberían tranquilizar a las mujeres, opinó Robinson.

"Las mujeres pueden beber algo de alcohol antes de saber que están embarazadas y estos datos les confirmarían que ese hábito no dañará la salud mental del bebé por nacer", concluyó.

FUENTE: BJOG, online 28 de mayo del 2010.