Lunes, 7 de Junio de 2010

Lignanos similares al estrógeno reducen riesgo de cáncer de mama

Reuters ·07/06/2010 - 18:39h

Por Amy Norton

Las mujeres postmenopáusicas que incorporan a su dieta lignanos, sustancias vegetales similares al estrógeno, tendrían un menor riesgo de desarrollar cáncer mamario.

Una revisión de 21 estudios publicados en los últimos 13 años reveló que las mujeres que más cantidad de lignanos consumían eran un 14 por ciento menos propensas a desarrollar cáncer de mama que las que menos cantidad consumían. Esto no se observó en las mujeres premenopáusicas.

Los resultados, publicados en American Journal of Clinical Nutrition, se suman a las evidencias contradictorias acerca de la relación entre los fitoestrógenos alimentarios y el riesgo de cáncer mamario.

Los fitoestrógenos son compuestos vegetales estructuralmente similares al estrógeno que tienen una función estrogénica y antiestrogénica débil en el organismo.

Algunos estudios habían asociado su alto consumo con un bajo riesgo de desarrollar cáncer mamario, pero otros habían sugerido que esos compuestos potenciarían el crecimiento tumoral o no influirían en el riesgo femenino de desarrollar la enfermedad.

Los lignanos son uno de los tres tipos principales de fitoestrógenos. El nuevo estudio se concentró en los lignanos, en parte porque son el principal fitoestrógeno de la típica dieta occidental.

Las semillas de lino y el sésamo son especialmente ricas en lignanos, que se encuentran también en los granos integrales, los frutos rojos, y otras frutas y verduras como el brócoli y el té verde.

El equipo de la doctora Jenny Chang-Claude, del German Cancer Research Center, en Heidelberg, Alemania, combinó los resultados de 21 estudios.

Los autores no hallaron una correlación entre el consumo de lignanos de las mujeres y el riesgo de desarrollar cáncer mamario. Pero, al dividirlas según la etapa de la menopausia, hallaron que un consumo elevado estaba asociado con un menor riesgo de desarrollar cáncer mamario.

En un estudio sobre casi 60.000 mujeres postmenopáusicas en Francia, por ejemplo, un cuarto de las participantes que más lignanos consumían eran un 17 por ciento menos propensas a desarrollar el cáncer durante el estudio, en comparación con el cuarto que menos consumían.

El cáncer de mama es el más común en la población femenina mundial y representa al 16 por ciento de todos los cánceres femeninos. La enfermedad causa 519.000 muertes por año en el mundo.

Los investigadores del estudio francés consideraron varios otros factores de riesgo de la enfermedad, como la edad, los antecedentes familiares del cáncer, el peso y la exposición a los estrógenos a través de los anticonceptivos o la terapia de reemplazo hormonal.

La relación entre el consumo de lignanos y el riesgo de desarrollar cáncer mamario se mantuvo.

Aun así, los resultados de la revisión sólo prueban una relación entre el alto consumo de lignanos y el bajo riesgo de desarrollar cáncer, pero no que esos compuestos confieran la protección.

Los estudios revisados tuvieron algunas limitaciones, por ejemplo, que confiaron en las respuestas a cuestionarios alimentarios para calcular el consumo de lignanos.

Y muchos fueron estudios de caso-control, en los que los autores comparan los antecedentes alimentarios de las mujeres con cáncer de mama con los de las participantes sin la enfermedad.

Ese tipo de estudios no son tan sólidos como los prospectivos, en los que se reúne información al inicio del estudio y se sigue a las participantes en el tiempo para saber si desarrollan cáncer mamario.

FUENTE: American Journal of Clinical Nutrition, 12 de mayo del 2010.