Lunes, 7 de Junio de 2010

Circuncisión previene lesión peniana durante relaciones sexuales

Reuters ·07/06/2010 - 17:45h

Un estudio reveló que los hombres circuncidados sufren menos cortes, abrasiones y otras lesiones leves en el pene durante las relaciones sexuales, lo que explicaría por qué la circuncisión reduce el riesgo de transmisión del VIH en parejas heterosexuales.

Los autores usaron datos de un ensayo clínico realizado en Africa entre unos 2.800 hombres de 18 a 24 años, algunos de los cuales fueron circuncidados al azar.

En el 2005 y el 2006, ese y otros dos ensayos en Uganda, Sudáfrica y Kenia, demostraron que la intervención reduce hasta un 60 por ciento el riesgo masculino de adquirir el VIH por sexo heterosexual.

El equipo halló que, en dos años, los hombres circuncidados eran un 39 por ciento menos propensos que aquellos sin circuncidar a sufrir alguna lesión peniana durante las relaciones sexuales.

Eso sugiere que la disminución del riesgo sería uno de los motivos por los que la práctica reduce la transmisión del VIH, según el equipo de Supriya D. Mehta, de la University of Illinois, en Chicago.

Existen algunas teorías acerca de por qué la circuncisión protegería del VIH durante el sexo, precisó el equipo en Journal of Urology.

Una es que, al reducir la cantidad de mucosa expuesta, reduciría el acceso del virus a las células que ataca. Otra es que la piel más delgada en la cicatriz de la circuncisión impediría que el virus ingrese al organismo.

Y las lesiones penianas leves, como cortes, raspaduras y desgarros en la piel por los que podría ingresar el VIH, también tendrían un rol. Estudios previos habían hallado que los hombres sin circuncidar tendrían tasas más altas de lesiones que los hombres circuncidados.

Al inicio del nuevo estudio, el 64 por ciento de los participantes había sufrido alguna lesión peniana durante las relaciones sexuales en los seis meses anteriores. La mayoría eran raspaduras, cortes o abrasiones y en el 17 por ciento de los casos hubo sangrado.

En el sexto mes del estudio, la tasa de lesiones disminuyó. En el segundo año, el 31 por ciento de los hombres circuncidados había tenido alguna lesión peniana durante los seis meses previos.

Los hombres sin circuncidar también sufrieron menos lesiones, aunque de manera no tan significativa (el 42 por ciento dijo que había sufrido una en los seis meses previos).

Eso, según el equipo, se debería a la mejora generalizada en ambos grupos de las prácticas sexuales, como un mayor uso de preservativos y menos parejas sexuales.

Los hombres que habían tenido varias parejas sexuales el mes previo tendían a tener más lesiones que los monógamos. Por otro lado, el uso de preservativo y el hábito de higienizar el pene en la hora previa a tener relaciones disminuyeron el riesgo de sufrir lesiones.

El equipo sostuvo que los nuevos estudios deberían analizar el papel de esas heridas en la transmisión del VIH u otras enfermedades de transmisión sexual.

FUENTE: Journal of Urology, online 17 de mayo del 2010.