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Viernes, 4 de Junio de 2010

Dieta mediterránea es buena para enfermedad cardíaca existente

Reuters ·04/06/2010 - 18:07h

Tener una dieta estilo mediterránea también ayuda a cuidar la salud de los pacientes cardíacos, reveló un estudio en Grecia.

Ese patrón alimentario, que incluye gran cantidad de frutas y verduras, frutos secos, aceites vegetales, lácteos descremados, legumbres, granos integrales y pescado, protege de la enfermedad cardíaca y hasta de ciertos cánceres, señaló el equipo de la doctora Christina Chrysohoou, de la Universidad de Atenas.

Pero existe menos información sobre su efectividad en pacientes con enfermedad cardíaca. Por eso el equipo estudió a 1.000 pacientes que habían sufrido infartos o un dolor fuerte en el pecho mientras dormían o hacían un esfuerzo leve.

A cada paciente se lo calificó con una escala de 0 a 55, según cuán parecida era su alimentación a la dieta mediterránea ideal.

Casi la mitad de los pacientes tuvo un segundo problema cardíaco durante los dos años posteriores al alta hospitalaria inicial.

Pero aquellos con una alimentación muy similar a la dieta mediterránea tenían un 31 por ciento menos riesgo de sufrir otro infarto o de sentir dolor en el pecho durante el primer mes después de salir del hospital.

Ese subgrupo era un 50 por ciento menos propenso a tener otro problema cardíaco durante el siguiente año y casi un 40 por ciento menos propenso a sufrir del corazón en dos años que aquellos cuya alimentación se parecía demasiado al estilo mediterráneo.

Por cada punto adicional en la Escala de Medición de la Dieta Mediterránea de 55 puntos, el riesgo individual de sufrir otro problema cardíaco en los dos años posteriores disminuía un 12 por ciento.

Los pacientes con una dieta muy parecida a la mediterránea fueron también los menos propensos a sufrir una disminución de la función cardíaca de bombear sangre a toda capacidad, como así también de desarrollar un cambio estructural del corazón llamado remodelación cardíaca.

Cuando el equipo analizó distintos elementos de la dieta mediterránea por separado, observó que los vegetales, las ensaladas y los frutos secos eran los únicos alimentos que disminuían el riesgo cardíaco.

Las personas que los consumían a diario tenían un 20 por ciento menos riesgo de sufrir nuevamente los problemas cardíacos durante los dos años posteriores a la primera hospitalización que los que los comían una vez por mes o menos.

El equipo concluyó que las estrategias para reducir la mortalidad y la carga de enfermedad por las cardiopatías deberían incluir "una dieta con las características favorables del estilo mediterráneo".

FUENTE: American Journal of Clinical Nutrition, online 19 de mayo del 2010.