Viernes, 4 de Junio de 2010

Terapia con láser alivia cierto tipo de eczema

Reuters ·04/06/2010 - 14:25h

Por Amy Norton

Un láser que emite un rayo concentrado de luz ultravioleta aliviaría un tipo de eczema difícil de tratar, según un nuevo estudio publicado en el British Journal of Dermatology.

Un equipo comparó los efectos de la terapia con láser versus un ungüento con corticoesteroides en 13 pacientes con dermatitis atópica pruriginosa.

La dermatitis atópica es un tipo de inflamación de la piel producida por una reacción alérgica y el prurigo se caracteriza por nódulos pequeños, duros y con comezón intensa.

Una pequeña cantidad de pacientes con dermatitis atópica tienen la forma pruriginosa, que puede ser muy difícil de manejar, según Elian E.A. Brenninkmeijer, dermatólogo de la Universidad de Amsterdam, en Holanda.

Si bien el estudio fue pequeño, sugirió que cuando los tratamientos tópicos no controlan esta variante de dermatitis, la terapia con láser sería la mejor opción, en especial, el láser excimer de 308 nm, que está aprobado en Estados Unidos para tratar ésta y otras enfermedades cutáneas, como psoriasis y vitiligo.

La terapia emite un rayo concentrado de luz UVB hacia los parches de piel afectada, sin lesionar las áreas sanas.

La luz UVB, que se usa para tratar algunos casos de dermatitis atópica, controlaría la respuesta inmune exagerada que causa la inflamación de la piel. La ventaja del excimer frente a la terapia con UVB tradicional es que trata con más precisión las áreas de la piel que están lesionadas.

Pero existen pocos estudios sobre su efectividad en este tipo específico de eczema y casi ninguno sobre cómo funciona con el prurigo. El equipo de Brenninkmeijer reunió a 13 adultos con dermatitis atópica y nódulos pruriginosos en los brazos o las piernas de ambos lados del cuerpo.

Durante 10 semanas, los pacientes recibieron dos sesiones semanales de láser en un solo lado del cuerpo y se aplicaron un ungüento con corticoesteroide recetado (propionato de clobetasol) en el otro lado. Ambas terapias se aplicaron directamente sobre los nódulos pruriginosos.

Al final del tratamiento, el equipo observó que ambas terapias habían reducido la cantidad de nódulos, la inflamación y la comezón. Un solo paciente no mejoró; en tres pacientes, el lado tratado con láser mejoró mucho más, mientras que en cuatro pacientes, el ungüento funcionó mejor.

De todos modos, los efectos del láser tendieron a prolongarse. A los seis meses del tratamiento, ocho pacientes mantenían una mejoría significativa en el lado tratado con láser, mientras que tres pacientes obtuvieron resultados similares en las extremidades tratadas con corticoesteroides.

Los corticoesteroides tópicos tienen una ventaja obvia: son económicos y fáciles de usar. Pero en las personas que la enfermedad no mejora con el tratamiento tópico, Brenninkmeijer dijo que "el láser excimer sería una buena alternativa".

Los riesgos potenciales del láser en el corto plazo son las quemaduras (como la de sol), la descamación y el oscurecimiento de la piel. Pero poco se sabe de sus efectos adversos a largo plazo, como el posible aumento del riesgo de desarrollar cáncer de piel, indicó el autor.

FUENTE: British Journal of Dermatology, online 20 de mayo del 2010.