Lunes, 31 de Mayo de 2010

Cómo salvar un ecosistema que no interesa a sus propietarios

La Fundación Urdaibai intenta restaurar el estuario de Guernica (Vizcaya)

MARTA DEL AMO ·31/05/2010 - 08:30h

Reserva de la Biosfera, Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Humedal del Convenio Ramsar. Estos son los títulos que acreditan la importancia ecológica del estuario de Guernica (Vizcaya). No obstante, la proliferación de la explotación forestal ha provocado que muchas de las especies vegetales autóctonas que sirven de hábitat para la fauna hayan sido desplazadas por pinos y eucaliptos, que dominan el 60% de la superficie forestal de Euskadi. Por ello, la Fundación Urdaibai inició en 2003 un proyecto para devolver su estado natural a la cuenca del arroyo Amunategui, inmerso en el territorio de esta Reserva de la Biosfera. No obstante, en su intento la ONG se ha topado con un impedimento: los propietarios de las fincas.

Los tres kilómetros cuadrados que ocupa el área escogida por la organización se dividen en casi 600 parcelas, "lo que dificulta muchísimo el trabajo", explica la responsable del proyecto, Maider Olondo. La ONG, que obtuvo 25.000 euros de la Fundación Biodiversidad en 2008, realizó un estudio individual para cada finca en el que analizaba el proceso necesario para suprimir las explotaciones de pinos y eucaliptos y reforestar con especies autóctonas. Pero a la hora de convocar a los propietarios para explicarles el proyecto, "sólo acudió el 8% de ellos", lamenta Olondo.

Pinos y eucaliptos alóctonos dominan el 60% del terreno forestal de Euskadi

"Luchar contra la explotación forestal en Euskadi es muy dificil", afirma la responsable del proyecto. Según Olondo, "a pesar del bajo precio al que se paga ahora mismo la madera, esta actividad sigue estando muy subvencionada". Por ello, han sido pocos los interesados en participar. Actualmente, la ONG ha logrado recuperar unas 26 hectáreas del territorio, repartidas en 18 parcelas, un 3% del total.

Mina de recursos

Este ecosistema acoge a especies singulares como la rana patilarga (Rana ibérica) y el visón europeo (Mustela lutreola), una especie en peligro de extinción que habita preferiblemente en los bosques de ribera. "Si no protegemos los ecosistemas es imposible conservar a las especies que los habitan", denuncia Olondo.

No obstante, la ONG no cesa en su empeño de restaurar esta zona. "La cuenca fluvial es una mina de recursos naturales, aunque para poder conservarlos dependemos totalmente de los propietarios", afirma la responsable. "Y ellos prefieren sus pinos y eucaliptos, aunque la diversidad que se asocia a ellos sea nula", concluye Olondo.