Domingo, 30 de Mayo de 2010

El Gobierno espera "coger aire" en el debate de la nación y cree que habrá presupuestos

EFE ·30/05/2010 - 14:52h

EFE - Leire Pajin, secretaria de Organización del PSOE, durante la inauguración del Comité Federal de Juventudes Socialistas de España (JSE) ayer en Cáceres.

El Gobierno confía en "coger aire" en el debate sobre el estado de la nación que se celebrará en julio en el Congreso tras el complicado momento que reconoce que está teniendo que afrontar, y espera que hasta final de año se recomponga la situación y tenga apoyo suficiente para aprobar los presupuestos de 2011.

A la espera de que se confirme la fecha del debate sobre política general, está previsto que esa cita anual se desarrolle en la Cámara Baja los días 13 y 14 de julio.

Fuentes del Ejecutivo consultadas por Efe han asumido que será el debate de estas características más difícil que tendrá que afrontar José Luis Rodríguez Zapatero porque la oposición, y especialmente el Partido Popular, cree que cuenta con "munición de calado" por la situación económica.

Además, en el Gobierno hay conciencia de que Mariano Rajoy no va a desaprovechar ni una sola ocasión para seguir demostrando su "irresponsabilidad" de no arrimar el hombro y dibujar una situación catastrófica que achaca exclusivamente a Zapatero.

Frente a ello, en Moncloa existe el convencimiento de que se está haciendo "lo que se tiene que hacer", y de que pese a que las medidas adoptadas para adelantar la reducción del déficit son dolorosas, serán entendidas por la mayoría de los ciudadanos.

Las fuentes citadas se remiten a las palabras de la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, en la rueda de prensa posterior al Consejo de ministros del pasado viernes, para insistir en que no hay "ni asomo" de que se esté pensando en un adelanto electoral.

No son tan taxativas a la hora de opinar sobre una posible remodelación del Gobierno, ya que subrayan que es una prerrogativa exclusiva del presidente y que puede adoptarla cuando lo crea oportuno.

De ahí que a él se remitan ante la posibilidad de que Zapatero decida un cambio de ministros en julio, tras el semestre de presidencia española de la UE e inmediatamente antes o después del debate sobre el estado de la nación.

El presidente del Gobierno ya remodeló su Gabinete en 2007 justo después del debate de política general celebrado ese año.

Las fuentes consultadas equilibran los pros y contras que podría tener un cambio de ministros antes del debate de julio, ya que señalan que podría quitar argumentos a la oposición (como que determinados miembros del Gabinete están "agotados") pero facilitarle otros (como que el cambio es la demostración de un fracaso).

No descartan que, si se afrontara un relevo, hubiera una reducción en el número de Ministerios, pero apuntan que sería una cuestión más de imagen que económica, porque el ahorro sería mínimo.

Pese a la votación del pasado jueves del decreto con las medidas de reducción del déficit, el Gobierno considera que lo ocurrido no es extrapolable a lo que pueda pasar con los presupuestos generales del Estado del próximo año.

Reconoce los obstáculos que puede haber en el camino, pero confía en que las cuentas del Estado para 2011 tengan los apoyos necesarios y no se plantean por ahora un escenario con presupuestos prorrogados ni las consecuencias políticas que podría conllevar.

Las fuentes consultadas por Efe esperan que la "geometría variable" que tan buenos resultados ha dado hasta ahora al Gobierno en el pleno del Congreso, pueda tener frutos también en esa ocasión.

Y para ello no renuncian de antemano al apoyo de ningún grupo salvo el del PP.

Pese a la dura intervención de Josep Antoni Duran i Lleida en el debate del jueves no se cierra la puerta a un acuerdo con CiU, mientras que se recuerda que el PNV ha desligado su no al decreto con las medidas económicas de lo que pueda hacer en el proyecto de ley de presupuestos.

Además, no se tira la toalla a recibir el respaldo de algún grupo de izquierdas una vez que se adopten medidas como la ya anunciada (y pendiente de concretar) subida de impuestos para las personas con rentas o patrimonio muy alto.

"El Gobierno no está solo, porque cuenta con el respaldo de toda Europa y los ciudadanos van a entender el sacrificio que se les está pidiendo", se sentencia desde el Ejecutivo.