Domingo, 30 de Mayo de 2010

A la izquierda de la 'zeja'

Los comunistas movilizan a intelectuales y artistas con un homenaje al poeta José Manuel Caballero Bonald

ÁNGEL MUNÁRRIZ ·30/05/2010 - 00:05h

Caballero Bonald, junto al atril, mientras Centella entrega la placa a Pepa Ramis. - L. L.

Desde su llegada a la secretaría general del PCE, José Luis Centella no ha ocultado su pretensión de recuperar la famosa y algo nostálgica "alianza de las fuerzas del trabajo y la cultura". El homenaje que brindó ayer el partido al poeta José Manuel Caballero Bonald (Jérez de la Frontera, 1926) evidenció que existe alianza posible entre cultura y política a la izquierda de los artistas de la zeja, acuñación con cierta carga peyorativa para calificar a los intelectuales y creadores públicamente identificados con Zapatero. El propio Caballero, en su breve intervención final, regaló un piropazo al PCE al admitir que algunas alusiones durante el homenaje le habían recordado la época en que era "el único partido que con valentía y honestidad luchaba" contra Franco. Y Centella inscribió el acto en la "renovación de un compromiso" con artistas que sintonicen "con lo que fueron Alberti, Picasso, Miguel Hernández, Machado...".

Más de mil personas acudieron al Teatro Lope de Vega en Sevilla, llenando casi todo el patio de butacas para asistir al homenaje, convocado sin más motivo que el de rendir pública admiración a la trayectoria personal y literaria de Pepe, como lo llaman sus amigos. Y no es que Caballero sea un comunista de libro, con todas las letras de la ortodoxia. En una entrevista con Público, el verano pasado, se definió como "un marxista con gustos burgueses". Adscrito a la Generación del 50, su antifranquismo fue tanto una preocupación ética como estética, como lo fue la famosa desobediencia en las costumbres de una generación tan comprometida con la disidencia política como con la juerga.

El poeta cerró el acto con el puño en alto y un sentido «Salud y República»

Pero ayer Caballero cerró el acto con el puño el alto medio segundo, eso sí y un sentido "Salud y República". No era fácil resistirse, tras el aluvión de caricias y parabienes que le llovieron desde la izquierda. José Manuel Mariscal, secretario general del partido en Andalucía, resumió en dos los principales rasgos de Caballero: "Amistad y desobediencia". Y amigos y admiradores, desde luego, había muchos, y muchos de ellos escritores y de izquierdas: José María Velázquez, Jesús Fernández Palacios, Juan Carlos Abril, su "sobrino" como él conoce a sus más allegados Felipe Benítez Reyes y Luis García Montero, que también reivindicó "el sueño de la alianza de la cultura y el trabajo", tan necesaria ahora que hay una "separación tajante entre la España real y la oficial".

Un "proyecto justiciero"

El cantaor flamenco Manuel Gerena se sumó con un martinete a pecho descubierto, y en la distancia hacían llegar su saludo Eduardo Mendicutti, Juan Ramón Capella y Marcos Ana, que se recupera de una neumonía y cuya sola mención levantó el aplauso de la parroquia. En la memoria, también, el poeta Ángel González, ya fallecido. Tanto y tan bueno se dijo de Caballero que, al recoger la placa del PCE acompañado de su mujer, Pepa Ramis, bromeó con la apariencia "póstuma" del homenaje. "La literatura es un proyecto justiciero añadió. Con ella me defiendo de todo lo que me ofende y me subleva".

Ayer, desde luego, nada podía ofenderlo. Y más cuando apareció para cerrar el acto con unos arranques el cantaor jerezano José Mercé, que dio la explicación menos política o literaria para justificar su presencia: "Yo voy donde me diga mi tío Pepe".