Sábado, 29 de Mayo de 2010

Pixies desata la euforia en la segunda jornada del festival indie Primavera Sound en Barcelona

EFE ·29/05/2010 - 09:39h

EFE - El cantante y guitarrista estadounidense, Black Francis, lider de la banda de rock alternativo, Pixies, durante su actuación esta noche en el Primavera Sound 2010, que se celebra en el Parc del Fórum de Barcelona. EFE/

La banda estadounidense de rock Pixies ha irrumpido esta noche en Primavera Sound desatando la euforia en la segunda noche del festival indie en el recinto del Fòrum, adonde acudía como cabeza de cartel.

Con puntualidad, a las 01:15 horas de la madrugada, la mítica formación de Massachussets se ha subido al escenario principal del Primavera y ha tomando el relevo a la banda sonora que la multitud producía pisando al mismo tiempo miles de vasos de plástico vacíos ya de cerveza.

Black Francis, Kim Deal y compañía han descargado, desde el primer acorde, su clásico repertorio, en pequeñas dosis primero, que han dado paso luego a canciones de más duración, y han conectado desde el principio con una audiencia entregada de antemano.

"Llevo 20 años escuchando su música y hoy no podía faltar aquí", aseguraba Gabri, que ha llegado desde Girona al Fòrum pasada la media noche. "He venido por Pixies", decía David, que se ha desplazado desde Córdoba por primera vez al festival.

Ellos, como los millares de personas que encima de contenedores, sentados en la explanada o de pie frente al escenario han sentido a los Pixies, han vibrado con "Wave of Mutilation" o "Monkey Gone To Heaven" y otros muchos temas, interpretados con contundencia por la banda.

El público que se agolpaba frente al escenario ha respondido fielmente, entregado, brazos en alto o saltando, a los cuatro de Boston, que no han dado respiro a sus seguidores en más de media hora en la que han encadenado éxito tras éxito.

Después de tomarse un respiro y de un "gracias por invitarnos" a cargo de la bajista, Kim Deal, Pixies ha vuelto a la carga con "Velouria" y otras canciones más íntimas, coreadas por los asistentes.

La voz desgarrada de Black Francis, las guitarras, los bajos eléctricos y la batería han retumbado en la noche tibia de Barcelona canción tras canción, y han hecho olvidar así la poca potencia que había amenazado con desdibujar la jornada en los conciertos de Wilco o Coco Rosie.

A juzgar por la respuesta del público esta noche, Pixies, que no ha perdido fuelle en ningún momento, puede seguir sin grabar un disco con nuevas canciones, algo que no hace desde que sus integrantes se separaron en la década de los 90 para después volverse a unir en 2004.

Mañana, en el Primavera Sound, será el turno de otra formación incombustible: Pet Shop Boys.