Viernes, 28 de Mayo de 2010

Declara en Londres el presunto asesino de tres prostitutas

Reuters ·28/05/2010 - 12:24h

Un hombre de 40 años acusado de asesinar a tres mujeres que trabajaban como prostitutas en Bradford dijo el viernes a un tribunal que su nombre era "el caníbal de la ballesta".

Stephen Griffiths, un maduro estudiante de criminología en la Universidad de Bradford, según las informaciones aparecidas en los medios, fue acusado el jueves de matar a las meretrices Suzanne Blamires, de 36 años; Shelley Armitage, de 31; y Susan Rushworth, de 43.

Los restos de Blamires, que llevaba desaparecida desde el viernes pasado, fueron hallados en un río en West Yorkshire el martes, mientras que Armitage lleva en paradero desconocido desde el 26 de abril. Rushworth desapareció el 22 de junio del año pasado.

Griffiths compareció brevemente ante el Tribunal de Magistrados de Bradford el viernes por la mañana y cuando se le pidió que confirmara su nombre dijo: "El caníbal de la ballesta".

En otros momentos se sentó y se tocó con nerviosismo la cabeza, mirando en silencio al suelo. Fue puesto en custodia para que comparezca hoy mismo en el Tribunal Real de Bradford, dijo la Press Association.

Griffiths fue arrestado el lunes y el responsable del ministerio fiscal de la Corona en West Yorkshire dijo que había pruebas suficientes para acusarle de los tres asesinatos.

"El señor Griffiths permanece ahora acusado de tres delitos criminales extremadamente graves y tiene derecho a un juicio justo", dijo Peter Mann el jueves.

Los asesinatos recuerdan a los de Peter Sutcliffe, el "destripador de Yorkshire", llamado así por sus semejanzas con "Jack el destripador", que fue acusado de matar a cinco mujeres en el este de Londres en 1888 pero que nunca fue hallado.

Sutcliffe, camionero de 63 años, fue encarcelado de por vida en 1981 por el asesinato de 13 mujeres y el intento de matar a siete más durante los años 70 y 80, cuando atacó principalmente a prostitutas en la zona del norte de Inglaterra.

Tras confirmarse que su hija había sido asesinada, la madre de Blamires, Nicky, rindió tributo a su hija.

"Desgraciadamente mi hija tomó el camino equivocado y no tuvo la vida que pensaba", dijo en un comunicado.

"Fue una hija, hermana y sobrina muy querida y lo que le ha ocurrido me perseguirá hasta el día de mi muerte. Al final del día nadie se merece esto. Todas estas chicas eran seres humanos e hijas del pueblo", añadió.

El Colectivo Inglés de Prostitutas dijo que las muertes, que se producen apenas unos años después del asesinato de cinco prostitutas a manos de Steve Wright en Ipswich, mostraban la necesidad de un cambio de la legislación.

"Las trabajadoras del sexo continúan pagando el precio de décadas de criminalización y, más recientemente, de una cruzada moral liderada por el Gobierno contra la prostitución", dijo.

"Si las mujeres pudieran salir e informar de agresiones y éstas fueran investigadas exhaustivamente, los hombres violentos podían ser frenados, quizás incluso antes de que llegaran a matar", añadió.